lunes, 6 de julio de 2015

Pinging: el networking de las pequeñas cosas

Pinging
Ser un buen networker es una de las grandes habilidades de las que querría presumir cualquier emprendedor. El networking nos permite no sólo acceder a nuevos contactos, sino establecer alianzas, sinergias y nuevas formas de hacer negocios.

Una red de networking sólida, como por ejemplo la que construimos gracias a nuestra asistencia a eventos dedicados, o a nuestra actividad en redes sociales como LinkedIn, puede sin embargo decaer si no la cuidamos, si no nos preocupamos de los contactos que matenemos en nuestra red.

Y para preocuparnos, no necesitamos realizar grandes acciones. Cuna como cuenta Keith Ferrazzi en su libro “Never eat alone”, todo lo que necesitamos para mantener una buena relación es un Ping.

Networking con Ping

Un Ping en realidad no es más que una pequeña acción, casi sin importancia, que nos ayuda a mantener viva una relación. Este ping o esta pequeña acción en realidad no tiene un objetivo trascendental en sí misma, pero sirve para provocar el recuerdo, el que nuestro contacto vuelva a asociar nuestro nombre con una experiencia pasada y que por lo tanto, no seamos un número más en una agenda de teléfono. En realidad todo lo que hacemos con el pinging es crear una experiencia emocional.

Hacer ping es en definitiva, volver a retomar el contacto sin necesidad de reunirse o mantener una conversación telefónica de cuatro horas. Es un interesarse por la vida de otra persona, de la forma más sencilla que podamos imaginar. Algunos ejemplos de pings son los siguientes:

  • Enviar una revista o un periódico con un post-it en el que incluyes una recomendación escrita a mano.
  • Llamar personalmente para felicitar un cumpleaños o enviar una tarjeta personal.
  • Mandar un SMS o un WhatsApp felicitando a tu contacto por la victoria de su equipo en un evento importante.
  • Dejar un mensaje en el buzón de voz en el que cuentas que has aprendido algo nuevo que le puede interesar conocer
  • Si tienen un blog, dejar un comentario de vez en cuando.
  • Recomendar su trabajo en LinkedIn.
  • Comentar sus actualizaciones en Twitter, Facebook o cualquier otra red social.
  • Enviar un correo electrónico de vez en cuando.



En definitiva, el pinging no es más que otra cosa que preocuparnos por mantener una relación más personal, hacer pequeñas cosas que digan “eres importante” o “no me olvido de ti”.

Fuente:Muypymes