lunes, 26 de noviembre de 2012

8 Consejos para emprender o iniciar un negocio en un país en crisis

Cuando lees o escuchas la palabra “empresa” ¿qué es lo primero que te imaginas? ¿cómo percibes y asocias esa palabra?

Es muy posible que te hayas imaginado un edificio muy grande con muchas oficinas y lleno de trabajadores desplazándose de un lado al otro ¿a que sí?

Y seguramente te has imaginado grandes inversiones de dinero, tiempo, y sobre todo, recursos propios.

Por: Pedro Rojas

Pues para llegar a eso hay que comenzar desde el principio, lo que a veces significa empezar prácticamente “sin nada”. Y créeme que sí es posible iniciarse como emprendedor con muy poco recursos. Aquí te explico cómo:

La mayoría de los aspirantes a empresarios, mejor conocidos como emprendedores, todavía intentan iniciar una empresa con un orden de ruta de negocio “obsoleto” en tiempos de crisis, muy similar al siguiente:

Idea > Modelo de Negocio > Análisis de Necesidades del Entorno > Financiamiento o Inversionistas > Recursos (o Capital Propio).

Este orden estaba bien hace unos años, cuando había cierta sostenibilidad económica. Pero lo cierto es que en estos momentos de coyuntura económica y sobre todo de caos bancario y mercados de incertidumbre, tiene pocas posibilidades de funcionar.

El modelo óptimo para emprender con escasez de recursos (capital propio) y con restricciones o pocas posibilidades de conseguir financiación, ¿te suena ese escenario? …tiene que enfocarse desde los mismos aspectos que lo condicionan, es decir, de la forma siguiente:

Recursos (Capital Propio) > Análisis de Necesidades del Entorno > Idea > Modelo de Negocio.

Como se puede apreciar, no sólo ha cambiado el orden, sino que falta en la ruta el financiamiento y/o los inversionistas… ¡Bueno!, no es que “falten”, ¡es que ya no están! Yo llamo a este modelo: “Negocio de Ruta Inversa”.

Cambiar el orden de la ruta es simplemente “adaptarse”, “innovar” y salirse de los “paradigmas” y es tan fácil que cualquiera puede hacerlo.

Te dejo una serie de consejos que aprendí gestionando e impulsando empresas en esos países, y que estoy seguro de que se pueden aplicar ahora mismo en casi cualquier lugar en donde las condiciones no sean, en apariencia, favorables para emprender:

1.- Los “recursos”: Son la pieza principal de este tipo de modelo emprendedor, y están constituidos por tus bienes. Lo que incluye cualquier cantidad de dinero que tengas en el banco (sí es que tienes), sumado a lo que tus familiares o amigos te pueden “prestar” (sí es que tienen); es decir, todo lo que ya posees y que puede ponerse en función del proyecto, sí, incluyendo tus “ganas”.

Así que realiza un inventario de todo lo que tienes y suma lo que podrías conseguir en tu círculo cercano (y no hablo sólo de dinero). Pues esa sumatoria es tu capital inicial, a partir de aquí, y sabiendo cuál es tu posición financiera inicial, ya puedes pasar a generar ideas.

2.- La idea: Seguro que tienes ideasde negocio fantásticas, pero asúmelo, será muy difícil que alguien te preste el dinero para ponerlas en práctica, y no estoy siendo pesimista, sino realista, precisamente porque vengo del mundo financiero, y sé todo lo que los bancos consideran para prestar dinero a un emprendedor.

Así que lo más acertado es que en lugar de empezar desde una idea que en estos momentos quede lejos de la realidad, empieces a pensar cuáles ideas podrían adaptarse a tus recursos actuales. Incluso si tienes muy poco, tú mismo puedes fungir como recurso orientando tu negocio hacia el área de servicios, poniendo a la disposición de tus futuros clientes lo que mejor sabes hacer; es decir, tus habilidades.

3.- Recicla, remodela e innova: No te quedes sólo con tu idea. Mira a tu alrededor y observa otras ideas en funcionamiento, y piensa cómo puedes reconvertirlas o cómo tu idea puede convertirse en un complemento de esas ideas ya en marcha.

4.- Busca nuevas necesidades, pero también viejas necesidades insatisfechas: Las redes sociales son un excelente repositorio de necesidades por satisfacer, y muchas de ellas son tan simples que te sorprenderías. Sólo debes dedicar unas horas a analizar conversaciones, por ejemplo en Twitter, para descubrir todo lo que las personas necesitan.

La clave es realizar un listado de las posibles ideas que tengan sentido dentro de tu entorno, considerando siempre los recursos de los que dispones para poder materializarlas.

5. Analiza a toda tu competencia: Un error frecuente en los emprendedores de negocios de ruta inversa, es considerar como “la competencia” únicamente a las empresas de tamaño superior, o constituidas desde hace tiempo; cuando el verdadero competidor de este tipo de emprendimiento, puede ser precisamente alguien como tú, con pocos recursos, pero dispuesto a ofrecer un servicio más económico, más atractivo y/o rápido que el tuyo.

6.- Sé breve: La dinámica actual, extermina (literalmente) a los emprendedores “lentos”. Hoy en día “lento” significa más de tres meses, y “ojo” que estoy considerando en el “timing” a la burocracia legal mercantil que nos rodea. Ya que si no fuese por los gestores, los registros y otros trámites similares, una empresa debería funcionar en tres semanas luego de haberse definido el modelo de negocio.

7.- Encuentra socios comprometidos, sin tener que crear una sociedad: Tener un socio, no significa necesariamente firmar un papel que lo certifique. En la actualidad, se puede trabajar con personas que compartan tu idea y que complementen tus habilidades, sin que implique crear una sociedad formal.

8.- ¡Qué no te limite el hecho de estar trabajando!: Si tienes una idea que pueda encajar en un negocio de ruta inversa y cumples con todo lo anterior, pero te encuentras trabajando para otra empresa por cuenta ajena; pues no hay razón para empezar a probar si tu idea funciona.

Reflexión: Emprender nunca es fácil, pero si te fijas, todo lo anterior también funciona incluso si no tienes una idea, ya que es suficiente con tener una habilidad, así que elimina los paradigmas asociados a lo que significa “montar” una empresa y empieza a pensar en cómo puedes utilizar tus habilidades para empezar a hacer lo que realmente te gusta hacer. Eso también se llama “emprender”.

lunes, 19 de noviembre de 2012

Las 10 competencias que debe tener un emprendedor de éxito


1. La búsqueda de oportunidades e iniciativa – los emprendedores exitosos ven en todos lados, oportunidades que se pueden convertir en empresas.

2. Persistencia – los exitosos nunca abandonan su empeño.

3. Cumplimiento de los compromisos – mantienen sus promesas frente a sus clientes, incluso a pesar de que deban hacer sacrificios.

4. Exigencia de calidad y eficiencia – siempre buscan cómo hacer las cosas, mejor, más rápido y más barato.

5. Toma de riesgos calculados – Este es uno de los aspectos más importantes. Según las investigaciones, un empresario no es una persona que le gusta el riesgo, sino que toma riesgos calculados. Lo determina y además, siempre tiene un plan B si algo sale mal.

6. Fijación de metas – esta es otra de las características clave. Porque hay que tener una meta de largo plazo, que será conseguida con las tareas en todas las demás competencias de esta lista.

7. Búsqueda de información – un emprendedor de éxito siempre está a la caza de información sobre sus clientes, sobre tecnologías nuevas y nuevas oportunidades.

8. Planificación y seguimiento sistemático- es una tarea de controlar lo que se hace para ver si se está avanzando en la consecución de las metas.

9. Persuasión y redes de apoyo – los mejores emprendedores inducen a otras personas a seguirlas o hacer algo para ellos. Usan redes de apoyo para alcanzar sus metas y son unos grandes persuasores para obtener un crédito, o conseguir un nuevo cliente.

10. Independencia y autoconfianza – los emprendedores de éxito son personas seguras de sus capacidades.

lunes, 12 de noviembre de 2012

5 Tips para mantener la cordura a la hora de emprender

Para muchas emprendedoras la situación actual es muy estresante. Quizás te encuentres trabajando más que nunca para alcanzar los objetivos que te planteaste para este año.

Quizás estás en pleno lanzamiento de un nuevo producto, una línea de negocios, o te encuentres analizando nuevas ideas para el próximo año. Cualquiera que sea esa actividad te encuentras tratando de llevar adelante un negocio en un entorno económico poco favorable.

Entonces ¿cómo se hace para no volverse loca en el proceso? Y quizás, lo que aún es más importante, ¿Cómo dar vuelta la situación cuando te sientes abrumada?

Los siguientes consejos te ayudarán a ser más productiva y a mantenerte cuerda

1: Comienza el día meditando


Sí ya se, no tienes tiempo…

Y cuando por fin decides a meditar, tus pensamientos no paran de dar vueltas en tu mente como locos Después de todo quizás la meditación no sea para ti…

Mi consejo es que lo intentes de todos modos.

No lo hagas complicado: toma asiento, cierra tus ojos y enfócate en tu respiración. Pon la alarma para que te avise a los 10 o 15 minutos y simplemente siéntate y respira profunda y pausadamente.

También puedes probar la meditación guiada. Hay muchas aplicaciones (gratuitas y pagas) para descargar y usarlas en tu smartphone o ipad.


Otra alternativa interesante es practicar Tai Chi también conocida como la meditación en movimiento

2: Toma un paseo de 30 minutos

¿No tienes un perro para sacar a pasear? Entonces ¡paséate a ti misma! De preferencia en algun lugar tranquilo en contacto con la naturaleza.

Ya se que es tentador quedarte en casa y adelantar el trabajo, pero si no tomas algunos descansos todo lo que consigues es estar más cansada y malhumorada, lo que te deja completamente agotada y falta de creatividad.

Necesitas hacer cortes en el trabajo y tomar un poco de aire fresco para estar saludable y productiva.



Seguramente no necesitas que te recuerde los beneficios de hacer cortas caminatas. Por poco tiempo que tengas siempre es mejor que quedarse “pegada” a la silla.

3: Establece los límites

Se muy consciente en cómo empleas el tiempo y por cuanto tiempo:

No contestes el teléfono cuando estás escribiendo o concentrada en alguna actividad.
Asegúrate que una llamada de una hora dure exactamente eso, ni un minuto más.
No trabajes los fines de semana o de noche – o cualquier otro esquema que te venga mejor. Mantente firme.

4: Delega (más…)

¿Hay una tarea o trabajo particular que hacer? Si lo hay, ¿lo tienes que hacer necesariamente TU?

No, tú no eres necesariamente más inteligente o eficiente que otra persona. Yo antes pensaba que sí pero, en realidad, lo que pasaba era que tenía miedo de delegar. Quería mantener el control y pensaba que si se cometía un error era mejor que lo cometiera yo. Lo sé, lo sé, pero para mí tenía sentido en esa época…

La conclusión es la siguiente:

Si quieres hacer crecer tu negocio, tienes que aprender a delegar. En serio. Quizás no hoy, pero lo tendrás que hacer en el futuro.

5: Diviértete

¿Divertirme? ¿Estás loca? ¡No tengo tiempo para la diversión!

Aahhhh... Si eso es lo que piensas, tienes una necesidad desesperada de diversión! Ríete de los chistes, anda a ver una comedia, ve a ver esa exposición de arte que tanto te interesa, lo que te distraiga más. Aunque claro, mantente dentro de la ley y no hagas algo realmente estúpido.


Conclusiones

Administrar tu tiempo y ser productiva es muy importante por supuesto y definitivamente tendrías que tratar de aplicar estos tips.


jueves, 8 de noviembre de 2012

12 defectos que indican que eres emprendedor


Conoce algunas características que, aunque muchos consideren negativas, pueden motivarte a iniciar un negocio.

Casi cualquier artículo escrito sobre emprendedurismo sugiere que no es para todos. Y la mayoría de estos artículos muestran listados de los atributos que las personas deben tener para ser emprendedores exitosos tales como ética laboral, persistencia y disciplina.

Por Grant Cardone


A lo largo de 25 años he estudiado a los nuevos emprendedores y he descubierto que lo que ha contribuido a que alcanzaran el éxito no son precisamente cualidades. Gente como John D. Rockefeller, Henry Ford y Oprah Winfrey no triunfaron gracias a los atributos que normalmente se enlistan en estos artículos o por seguir el camino recomendado por los gurús del management.

Así que no creas lo que los demás dicen de ti o cómo te etiquetan. Tal vez tus supuestos defectos sean realmente tus cualidades. Te compartimos 12 señales que muchas personas podrían considerar como defectos pero que pueden ser indicadores de que estás hecho para ser emprendedor.

1.         Odias el estatus quo
Para ti no tiene sentido que algo se haya hecho por mucho tiempo sin ninguna explicación. No eres una persona que se deja llevar por la corriente.

2.         Te aburres fácilmente
Aunque muchos ven esto como un defecto, la realidad es que te aburren las actividades que no te retan o ponen a prueba tus habilidades. Tal vez por eso odiabas algunas clases y nunca asistías. Por ejemplo, Bill Gates dejó la universidad y se convirtió en uno de los hombres más ricos del planeta.

3.         Te han despedido de varios trabajos
Eres demasiado creativo y esto puede afectar en tu trabajo en equipo, por lo que probablemente tienes en tu historial haber sido despedido. Para ti es difícil estar en un trabajo fijo puesto que en realidad quieres crear algo inspirador.

4.         Te consideran un rebelde
Sabes que la grandiosidad se encuentra fuera de los límites de la comodidad y piensas que algunas reglas no te aplican.

5.         Te resistes a la autoridad
Desde niño has puesto resistencia a la autoridad de tus padres, maestros y luego, de tus jefes. No estás conforme con las reglas de tu comunidad o de tu trabajo.

6.         Quieres mejorar todo
Siempre estás viendo formas de hacer las cosas mejor y diferente. Constantemente compartes tu visión y tus ideas, a pesar de que nadie te lo haya pedido.

7.         Te cuestan las pláticas de cortesía
Se te complica demasiado hacer el small talk que a muchas personas se le facilita. Los códigos de sociedad te parecen una pérdida de tiempo y puede que te hagan sentir incómodo.

8.         Te molestaron en tu juventud
Durante tu niñez y adolescencia, te criticaron e, incluso, eras el blanco de los bullys. Esto puede causar que busques destacar en todo y demostrarle al mundo lo que vales.

9.         Eres obsesivo
Es probable que la gente te etiquete como obsesivo/compulsivo porque una vez que inicias algo no puedes dejarlo sin terminarlo. No dejes que te convenzan que esto es una enfermedad o una deficiencia. Todos los grandes entrepreneurs se han inmerso por completo en su visión.

Por ejemplo, Howard Schultz se mantuvo con la idea de crear Starbucks aunque su familia lo persuadió de que lo dejara.

10.      Temes estar solo
El emprendedor dentro de ti tiene miedo de salir en solitario, pero también teme no hacerlo. Este miedo es común en nuestra sociedad puesto que estamos condicionados a pensar que emprender es más riesgoso que tener un “buen trabajo”. La realidad es que en ambos casos hay inestabilidad.

11.      Te es casi imposible relajarte
Te cuesta dormir en las noches porque tienes demasiadas ideas que te mantienen despierto y que incluso se te aparecen en sueños. A la mañana siguiente te encuentras consumido en la misma idea, lo cual te distrae en tu trabajo.

12.      Te sientes fuera de lugar
Siempre te has sentido incómodo contigo mismo. Hasta el momento en el que te acostumbres a la idea de que eres diferente que la mayoría de la gente, esto puede ser un problema. Si lo aprendes a canalizar podrás convertirlo en tu motivación para reconocer que dentro de ti hay un emprendedor en potencia.

lunes, 5 de noviembre de 2012

6 rasgos que definen al buen emprendedor


Seguro que ese empresario que llevas dentro se ha preguntado en alguna ocasión qué cualidades debe tener un buen emprendedor para adentrarse en el mundo de los negocios y conseguir todo lo que se proponga.

Pues bien, hoy queremos explicarte qué virtudes definen a un buen emprendedor para que veas que puedes sentirte fácilmente identificado con estas cualidades y así te animes a emprender tu propio negocio. ¡Ánimo!

Por: Óscar Sánchez

  1. Ilusión y muchas ganas. Un buen emprendedor tiene, ante todo, ilusión por lo que hace y vive, ama y cuida su proyecto.
  2. Un sueño no es un imposible. Muchos piensan que el emprendedor no tiene más que pájaros en la cabeza, ¡pero esto no es cierto! Si tienes un sueño que se puede llevar a cabo, lucha por él y no dejes que nadie te quite la ilusión. ¡Los sueños se pueden cumplir!
  3. Un luchador nato. Si eres emprendedor, no puedes darte por vencido cuando aparece un obstáculo, ya que hay que luchar por conseguir lo que uno quiere y tener mucha fuerza y valor para afrontar todos los problemas lo mejor posible.
  4. La paciencia es una virtud. Ya lo dice el refrán: “las cosas de Palacio, van despacio”. Así que no olvides que el buen emprendedor debe tener mucha paciencia y no querer las cosas aquí y ahora, ya que en el mundo empresarial hay ocasiones en las que hay que esperar algún tiempo hasta conseguir lo que uno desea. ¡No te desesperes!
  5. La competencia es importante, pero no vital. Todo buen emprendedor se informa sobre cuál es su competencia antes de montar un negocio. No obstante, esta no debe hacer que pierdas la ilusión en tu proyecto, ya que hay muchas cosas que aun estando sumamente explotadas tienen éxito por un motivo u otro. ¡Busca un rasgo que te distinga de los demás y haz un producto de gran calidad!
  6. Hay que saber delegar. Seguramente en un primer momento querrás hacerlo todo tú mismo y no dejar nada en manos de otro, pero un buen  emprendedor debe saber delegar tareas en otras personas.


Así que, si quieres ser un buen emprendedor, pon en marcha estos consejos, añade una buena dosis de ilusión a todo lo que hagas y ofrece un servicio de gran calidad. ¡Si pones empeño y mucha fuerza de voluntad nada se te resistirá!