lunes, 26 de marzo de 2012

Emprendedor, la Motivación para realizar tus sueños

Este vídeo resume de una forma simpática las motivaciones que debe encontrar un emprendedor a la hora de llevar a cabo su proyecto.





Cuando alguien evoluciona, también evoluciona todo a su alrededor...
Cuando tratamos de ser mejores de lo que somos,
todo a nuestro alrededor también se vuelve mejor.

Eres libre para elegir, para tomar decisiones,
aunque a veces solo tú las entiendas.
Toma tus decisiones con coraje, desprendimiento
y a veces, con una cierta dosis de locura.



Solo entenderemos la vida y el universo cuando no buscamos
explicaciones. Entonces todo queda claro.

Aprender algo significa entrar en contacto con un mundo nuevo,
con un mundo desconocido..
en donde las cosas más simples son las más extraordinarias.
Atrevete a cambiar, desafíate, ponte a prueba,
no tengas miedo, no le temas a los retos.
Se disciplinado e insiste una, y otra, y otra vez.

Recuerda que sin fe, se puede perder una batalla que ya parecía ganada.



Jamas te des por vencido, acuérdate siempre de saber
lo que quieres alcanzar. Y empieza de nuevo con más
entusiasmo.

El secreto está en no tener miedo de equivocarnos,
y de saber que es necesario ser humilde para aprender.



Ten paciencia para esperar el momento exacto
y alégrate, disfruta, vive la emoción de tus logros.
Y si ésto no fuera suficiente... no te aflijas ni tires la toalla...
Analiza las causas... busca la forma de mejorarlas
Toma impulso... e inténtalo con más fuerza
con mas ganas... con todo...



Atrévete, tu puedes... los imposibles no existen...
Si está en tu mente y en tu corazón, lo puedes logar...

Los pensamientos se vuelven cosas...

El mundo está en manos de aquellos que tienen el coraje de soñar
y de correr el riesgo de vivir intensamente sus sueños.

¿Por qué caemos?... para aprender a LEVANTARNOS...



Un proverbio chino, muy sabiamente dice: "Si te caes siete veces, levantate ocho".



y S.Covey afirma que: "Si sigues haciendo lo que estas haciendo, seguirás consiguiendo lo que estas consiguiendo".

viernes, 23 de marzo de 2012

¿Por qué hacerse emprendedor?


Ser emprendedor es lo mejor que le puede pasar a una persona. Y no solamente a nivel profesional, que es lo que pensamos siempre primero, sino también a nivel personal. Ser emprendedor no es sinónimo de montar una empresa y hacerse empresario. Puede significar eso pero el concepto de emprender implica seguir unos valores, unos comportamientos, unas conductas tanto a nivel profesional como en lo personal.


Es una nueva forma de entender las relaciones humanas en un mundo cada vez más global. Es buscar la felicidad interna en un contexto de estrés continuado y exigencia máxima en lo personal y material.

Ser emprendedor significa creer en uno mismo. Implica tener una actitud positiva e iniciativa para crear, reinventar y lanzar proyectos. Es además querer ser proactivo ante los retos y problemas que van apareciendo en el día a día. Es querer innovar y plantear nuevas formas de ver y entender las cosas. Los valores asociados a emprender van en la línea de construir y creer en un futuro mejor. Trabajo, esfuerzo, compromiso y dedicación son la esencia de los  nuevos emprendedores, lejos de la codicia que ha rodeado a comportamientos de los nuevos ricos, propios del sector financiero e inmobiliario.

Y a nivel personal, ser emprendedor está alineado a la felicidad, a la autoestima y a la capacidad de enamorar a los más próximos y a la sociedad en general. Lo material no va con los emprendedores que suelen pensar en conceptos más amplios y ricos como la libertad, la disponibilidad de tiempo y el disfrute de la vida de una forma plena, equilibrada y sana. Lo que pasa es que después de seguir estos valores y comportamientos, el dinero llega y acompaña con éxito la aventura profesional y personal de los emprendedores.

Y de eso quiere tratar este libro, un texto pensado y escrito para todos aquellos que quieren vivir mejor, desean realizarse como profesionales y anhelan un estado de felicidad que les lleve a vivir en harmonía.

Emprender nunca ha sido fácil. Siempre ha habido, hay y habrá excusas para no hacerlo. La comodidad de trabajar para un tercero y la despreocupación que eso suele conllevar cuando hay pleno empleo en la sociedad hace que las personas tiendan a acomodarse y a no querer aspirar a un crecimiento personal, limitando el desarrollo profesional al devenir de los resultados de la empresa. Solo unos pocos pueden desde las posiciones más altas en la Dirección ser protagonistas del rumbo empresarial y de sus cambios.

martes, 20 de marzo de 2012

Las nuevas profesiones que crean los emprendedores


Panoramistas, activadores de campañas sociales, gestores de emociones o selectores de empleo cualificados son nuevos perfiles profesionales que nacen al calor de compañías innovadoras. Quienes montan su propio negocio son ‘culpables’ de la aparición de modelos de trabajo distintos y de puestos de trabajo inéditos asociados a los sectores con más futuro.

Por Tino Fernández

Los futuristas, nada que ver con esos señores con túnica y melena que salen en los programas de televisión de madrugada,  suelen hacer pronósticos acerca de cómo será la vida en las próximas décadas. Sobre la base de datos reales y tendencias concretas predicen, entre otras cosas, cuáles serán las profesiones del futuro, y de paso nos dan pistas acerca de los sectores pujantes en los años venideros.

Los emprendedores también son un termómetro del futuro. No sólo para conocer los negocios que pueden triunfar, sino para detectar nuevos perfiles, profesiones que antes no existían y que ahora demandan para sus empresas, o modelos de trabajo que revolucionan el mercado laboral.

En el sector de la salud, la medicina y la biotecnología –uno de los más claros para quienes desarrollan nuevas ideas– aparecen profesiones como los consejeros genéticos, terapistas respiratorios, bioinformáticos, diseñadores de órganos o nutricionistas.
La ciencia y la ingeniería también son un vivero de nuevos perfiles profesionales del tipo de los nanotecnólogos, ingenieros de simulación o de recursos energéticos. El medio ambiente es asimismo un sector en alza, que promete nuevos puestos, como los productores de alimentos orgánicos, los expertos en sostenibilidad o los gestores de residuos.

Estos perfiles surgen al cruzar los sectores de futuro con las necesidades del ser humano en los próximos 50 ó 75 años. Pero los requerimientos que los emprendedores tienen para poner en marcha compañías innovadoras que satisfagan nuevos requisitos también surgen nuevas profesiones y fórmulas de trabajo que no llegan por los cauces tradicionales.
Javier Andrés, socio fundador de Ticketea.com –una plataforma de gestión de eventos que usa las redes sociales como canal de venta– explica que “es cierto que existe una brecha o un desalineamiento entre lo que sale de la Universidad y lo que demandamos para nuestras compañías. Y es verdad asimismo que se puede hablar de nuevas profesiones para las que no hay perfiles adecuados. En la mayor parte, los candidatos escogidos deben aprender de forma autodidacta, porque no existe una formación reglada para llenar esos puestos”.

Tecnólogos

Las nuevas tecnologías cambian de forma definitiva el panorama laboral: aparte del inevitable community manager surgen otros empleos como el curator de contenidos, los expertos en ergonomía y usabilidad, los gestores de reputación online o el ‘brand evangelist’, el ‘creative content writer’, ‘conversation officer’, desarrolladores de tecnologías móviles, o de soluciones para el Internet de las cosas.
Javier Andrés reconoce que las personas que le marcan de verdad cuando se trata de contratarlas “son aquellas proactivas a las que les apasiona algo. Me interesan sobre todo por lo que han hecho más allá de su currículo”. El fundador de Ticketea.com identifica nuevos perfiles profesionales en todo lo que tiene que ver con la análitica, la métrica, los resultados y la medición. Parece complicado encontrar a expertos capaces de convertir los datos en conclusiones que ayuden a tomar decisiones.
Salvador López, profesor de márketing de Esade, habla de la figura del conversador, a medio camino entre el community manager y el investigador de mercado.

Maneras de trabajar

Jaime Sanmartín, fundador de Adtriboo.com, se refiere al crowdsourcing como una nueva modalidad laboral que genera también puestos inéditos: “Nosotros tenemos 126.000 profesionales que pueden acceder a clientes sin necesidad de ir a la oficina”. Uno de ellos es Julio León, un diseñador venezolano con 17 años de experiencia que ha vuelto a comenzar en España y puede de esta manera seleccionar su forma de trabajo. Por cada proyecto que puede salir hay unas 300 propuestas. “Esto te impulsa a crecer como profesional en una batalla creativa”, asegura León. Desde diciembre gana dinero y puede vivir gracias a este modelo.

Nuevas finanzas

Arturo Cervera, fundador de Comunitae –cuyo negocio es la intermediación en la financiación a particulares– explica que cuando se trata de crear empresas novedosas el sector financiero implica barreras de entrada regulatorias, pero está lleno de oportunidades: “Es cada vez más fácil cambiar la cadena de valor y hacer lo mismo de manera diferente, aunque sea complicado meterse en este mercado con poco dinero”. Cervera observa que el sector está siendo impactado por Internet, por lo que sería muy interesante encontrar un perfil que mezcle la tecnología con el mundo financiero. Un analista de riesgo con estas características, por ejemplo.

Saber vender

Por su parte Javier Andrés se refiere a la necesidad de saber vender en Internet. “Hablamos de negocios con muchas cuentas y hay que tener muy claras las métricas y también pensar en ratios nuevos. No nos valen los comerciales tradicionales”. Salvador López coincide en que “los sabios verticales ya no sirven. Necesitamos profesionales más horizontales. Por ejemplo, el nuevo director de márketing debe ser un experto en redes sociales y viralidad”. El especialista sugiere nuevos perfiles como el de panoramista –dedicado a pensar cómo se va a aceptar interna y externamente el produto de una compañía–; el generador de clima interno –que favorezca la aparición de¡ nuevas ideas y esté bien conectado al máximo nivel en la compañía–; los motivadores internos –encargados de gestionar eficazmente a los equipos dirigidos por la pasión–; o los gestores de emociones, que son profesionales expertos en analizar los momentos de la verdad que esas emociones crean en el usuario y que provocan que una compañía tenga fans antes que clientes.

Fuente: Expansion

viernes, 16 de marzo de 2012

4 Consejos para emprender


1.    Haga nuevos amigos. Si usted desea saber de primera mano como es eso de emprender en la práctica, uno de los mejores caminos es conocer a personas que ya están en esa lucha.

No necesariamente los famosos, que están en los medios todo el tiempo, pero si personas que trabajan solas.  Para comenzar intente encontrar emprendedores en el mismo ramo que a usted le interesa.

Eso lo ayudará a pensar cosas del tipo “si él puede hacer eso, yo también puedo”. Intente expandir su red de conocidos en otros sectores. Existen muchas formas de emprender y cuanta más experiencia usted acumule mejor.

2.    Escoja modelos para seguir. Además de hacer nuevos amigos, es necesario buscar modelos a seguir. Piense en algún líder que maneje una empresa que a usted le guste.

Trate de leer todo lo que pueda acerca de esa persona y si es posible trate de conocerlo personalmente. Si eso no es posible sígalo a través de Twitter o Facebook, eso es lo que hago yo con las personas que me interesan.

Usted puede aprender mucho de esa persona observándolo desde lejos, tanto a él como a su empresa. Seleccione tres marcas o empresa que usted admira.

Busque información en blogs, libros, artículos, entrevista y hasta los perfiles de Facebook le pueden ayudar a saber como son sus personalidades y como esta moldeó la empresa que él comanda.

3.    Conviértase en un cliente apasionado de los pequeños negocios. La experiencia de ser cliente en un pequeño negocio tiene siempre algo especial.

Uno puede ver las transformaciones a lo largo de los años, tener trato directo con el dueño del establecimiento y saber detalles del negocio que escapan a la mirada de un cliente casual. Es mucho lo que se aprende de todo eso.

Piense en los pequeños negocios que usted conoce y porque estos son únicos, distintos o memorables. Considerar su experiencia como cliente le dará muchas ideas de como conducir su propio negocio o empresa.

4.    Desmitifique los misterios del negocio. Muchos candidatos a emprendedores tienen miedo de las tareas administrativas que vienen aparejadas con un emprendimiento.

Ellos creen que es necesario tener muchos conocimientos en el ramo y suponen que será necesario enfrentar muchas dificultades y aprender mucho más antes de pensar siquiera en inicial un emprendimiento.

Según Adelaide Lancaster, una buena práctica es suscribirse a revistas sobre emprendedorismo. De allí en adelante usted verá que como los negocios no tienen grandes secretos.

En ellas usted encontrará desde lo que pasa tras bastidores de una empresa hasta como resolver desafíos específicos. Por lo tanto usted debería conversar con más personas, expandir sus lecturas, pensar más sobre lo que significa ser un emprendedor y como hacerlo, pasado un tiempo se dará cuenta que no es una cosa que amedrente.

De esta manera el “me gustaría algún día tener” se puede convertir en una realidad un poco más cercana.

martes, 13 de marzo de 2012

El camino para emprender: Crea un negocio desde cero


Emprender es una opción, más ahora que está difícil conseguir trabajo en empresas de terceros y, como muchas otras cosas, se puede interpretar como un proceso.

Dicho proceso tiene unas entradas, que podemos considerar que son: nuestra ilusión por empezar un negocio, los medios que tenemos a nuestro alcance (financiación, equipos y maquinaria, materiales, personas,…), una idea de producto o servicio e información en diversas materias relevantes para la labor emprendedora (fiscal, laboral, mercantil, contable, negocio,…).


Estas entradas, también llamadas “inputs”, las podemos aportar todas nosotros, en nuestra labor emprendedora, o bien podemos contar con la ayuda de un tercero. Por ejemplo:

Le pedimos asesoramiento en materia mercantil a un experto, para que nos asesore sobre la mejor fórmula a la hora de constituir la sociedad que será el soporte de la actividad a desarrollar, así como los acuerdos pertinentes con los socios (si los hubiera).
Solicitamos financiación a un banco o a un equipo de business angels, para poder hacer frente a los gastos que supone el emprendimiento y el inicio de la actividad empresarial.
La idea puede ser original (algo novedoso), o bien, puede ser algo que exista ya en el mercado y que lleve funcionando un tiempo. Por ejemplo, cuando los fundadores de Google pusieron en marcha su buscador, ya había varias decenas de sitios webs que ofrecían búsquedas en páginas web. Su idea existía (un buscador de Internet), pero la evolucionaron hasta un punto diferente y que triunfó en el mercado (anuncios patrocinados separados de los resultados).
Una vez que tenemos todas las entradas necesarias para poder emprender, se necesita un “disparador”. Es decir, es preciso ponerse en marcha y dar el paso. No todo el mundo es capaz, no vale hacerlo de cualquier manera, pero hay quien se atreve a hacerlo sin tener todos los “inputs” (entradas) necesarios y consigue buenos resultados. Por ejemplo, hay quien emprende sin disponer apenas de capital y confía en poder captarlo más adelante, cuando la idea sea ya una realidad, o esté próximo a ello.

Una vez que se pone en marcha el proceso, el esfuerzo y el sacrificio son las constantes que la mayoría de los emprendedores dicen necesitar. Unas veces sirven para sacar adelante el proyecto de empresa, otras veces no.

La mente abierta y la capacidad de evolucionar, son otras de las capacidades y palancas fundamentales en cualquier proyecto de emprendimiento. Quien le iba a decir a Google que su sencillo buscador, que nación como una simple cajita y una lista de resultados, iba a terminar convertido en una corporación gigante con una gama de productos y servicios como la que ofrece en la actualidad, la mayoría, además, sin coste para sus usuarios.

En este sentido, yéndonos a un ejemplo más sencillo, podemos pensar que un restaurante puede abrir pensando en que va a ofrecer comida todos los días de la semana y luego resultar que su mercado es el del menú del día, para atender a profesionales que comen fuera de casa, y eventos de empresa, para lo cual hará falta capacidad de visión y transformación. La otra opción, la de empeñarse en ir contra el mercado, puede ser muy peligrosa y llevar al cierre del negocio.

Mientras el proceso de emprender sigue su curso, se irán produciendo una serie de salidas o, como les gusta llamarle a muchos consultores, “outputs”. Estos son fundamentales para la supervivencia del negocio a lo largo del tiempo, ya que de ellos depende la viabilidad del mismo. No tiene sentido meter unos “inputs” en un proceso para obtener como resultado “nada” a lo largo del tiempo. Pura lógica.

El primer output deseado es cerrar una venta con el primer cliente. Cuando digo “cerrar”, me refiero a completar el ciclo de venta completo y, por tanto, cobrar por nuestro producto o servicio. Automáticamente, en ese momento, se suele disparar de manera incontrolable en el cuerpo del emprendedor otro “output”, que es el de la “máxima satisfacción personal”.

Luego van llegando más outputs, no sin sacrificio y esfuerzo, que ya dijimos que es una constante: ingresos por ventas posteriores, nuevos clientes, personas que se unen al equipo para generar más outputs, entre otros. También llegan outputs en forma de obligaciones, como son el pago de impuestos, pagos a proveedores y nóminas, la devolución del capital recibido para iniciar el proceso de emprender, cumplir con los seguros sociales, entre otros. No todo iba a ser derechos y beneficios.

Y así, mientras le eficiencia del proceso de empresa sea la adecuada, es decir, mientras las cuentas salgan, el proceso del negocio que se empezó desde cero, sigue su curso. Una y otra vez, ejercicio tras ejercicio.

Conclusiones

Emprender e iniciar un negocio no es fácil, se necesita tener una visión adecuada de lo que ello supone. El esfuerzo y el sacrificio son necesarios, pero también una visión global que contemple el punto de partida, los pasos a dar y los objetivos y resultados deseados. Quien emprende sin tener esto claro, es como el que sale al mar en un barco sin velas ni rumbo definido, quedando expuesto al capricho de las corrientes y del viento, que acabarán llevándolo hasta alguna tempestad que provoque su hundimiento.

También es importante tener los pies en el suelo y ser realista, aunque nunca viene mal soñar y pensar en que emprender es hacer algo grande. Lo es, claro que sí, pero también es peligroso, si dejamos que los outputs generados nos cieguen y nos hagan pensar que podemos conseguir cualquier cosa que nos propongamos. Todo tiene un límite, la competencia reacciona o puede surgir, si no existiera, así que no podemos creernos inmortales e inmunes. Torres más altas han caído.

La mejor receta para empezar el proceso de emprender, es arrancar. Pensar en él negocio, iniciando la generación de entradas o “inputs” y tenerlas a punto para el momento en el que esté disponible el “disparador”. Nunca es tarde si la dicha es buena, ni tampoco demasiado temprano, si la cabeza y las ganas acompañan.

Fuente: Blog de Sage

jueves, 8 de marzo de 2012

50 consejos para un emprendedor

1. Ten en cuenta que ser un emprendedor no es divertido.
2. Contrata sólo a los empleados que realmente necesites.
3. Consigue clientes, si es posible, antes incluso de comenzar tu negocio.
4. Conéctate a Twitter.
5. Si ofreces un servicio, llámalo producto.
6. Si fracasas, empieza de nuevo.
7. Sé rentable.
8. Calcula tus movimientos a la hora de recaudar dinero para tu empresa.
9. Si quieres vender tu empresa, no lo hagas hasta que ésta haya crecido lo suficiente.
10. Sé competitivo.
11. No contrates a ninguna agencia de relaciones públicas. Tú eres el relaciones públicas de tu empresa.
12. Comunícate con tus empleados, clientes e inversores.
13. Dalo todo por tus clientes.
14. Tu cliente no es una empresa. Hay una persona humana detrás.
15. Interactúa con tus clientes.
16. Trata de conocer a fondo la historia de cada uno de tus clientes.
17. No dejes el desarrollo del software de tu empresa en demasiadas manos.
18. Contrata a personal que, a ser posible, viva en tu propio país.
19. Duerme. Necesitas 8 horas al día para estar centrado en tu negocio.
20. Haz ejercicio. Si no estás en forma, tampoco lo estará tu producto.
21. Si estás en forma físicamente, tendrás que estarlo también emocionalmente.
22. Ambiciona el éxito, tanto para ti como para tus clientes y competidores.
23. Haz regalos a tus empleados.
24. Trata a tus empleados como si fueran tus hijos.
25. No vendas tu producto a un precio demasiado elevado.
26. La distribución y el branding lo es todo.
27. No te mates por tu empresa. Tus empleados te necesitan.
28. Da a tus empleados una estructura.
29. Si tienes un empleado problemático, despídelo.
30. Traba amistad con tu casero.
31. Múdate de oficina sólo cuando tus empleados se vean obligados a compartir mesa y no haya espacio para hablar.
32. Haz fiestas, pero con tu dinero, no con el de tu empresa.
33. Si un empleado rompe a llorar, sácalo de la oficina y trata de solucionar el problema.
34. En Navidad, dona dineros a las ONGs favoritas de tus empleados.
35. Habla con tus competidores.
36. Pide consejo.
37. Compra a tus clientes, o no. Deja siempre abierta esta posibilidad.
38. Apuesta por la sorpresa a la hora de presentar un nuevo producto o servicio.
39. Permanece atento a los cambios demográficos que están moviendo el mundo.
40. No vayas demasiado de fiesta con otros emprendedores. Quédate trabajando.
41. No te dejes intimidar por voces demasiado pesimistas.
42. En tu tiempo libre, sigue pensando en ideas para potenciales clientes.
43. No pienses en la crisis económica.
44. Habla con todo el mundo sobre tu empresa.
45. Celebra tus éxitos con tus empleados.
46. No trates de salvar el mundo. Si tu producto parece demasiado bueno para ser real, entonces eres un mentiroso.
47. Pon las cosas fáciles al cliente.
48. Llena de contenido la home de la web de tu empresa.
49. Tu empresa está siempre a la venta.
50. Las ideas no valen de nada si no las pones en práctica.


martes, 6 de marzo de 2012

Como elegir un buen nombre para tu empresa


Aspectos tan simples como escoger el nombre de un negocio se dejan en un segundo plano frente a otros que resultan prioritarios, cuando elegir un mal apelativo puede perjudicar el dinamismo comercial tanto o más que otras herramientas. Los 'padrinos' de Vueling, Faunia o Bocadelia explican las técnicas que se emplean para escoger la denominación adecuada para una empresa.

Durante 2011 se han solicitado 24.676 nuevos registros de marcas, que han sido requeridos en un 93 por ciento por pymes. Así lo asegura la compañía de servicios de información empresarial Axexor. Y es que aunque contar con un producto competitivo y presentar un plan de empresa eficiente es fundamental para la actividad empresarial, no siempre es suficiente para alcanzar el éxito en un mercado. A veces, aspectos tan simples como escoger el nombre de un negocio se dejan en un segundo plano frente a otros que resultan prioritarios, cuando elegir un mal apelativo puede perjudicar el dinamismo comercial tanto o más que otras herramientas.

De malos 'bautizos' sabe mucho el sector automovilístico. En 1999 Mazda bautizó a uno de sus vehículos con el nombre de Laputa. El error se agravó más con algunos de los eslóganes que la marca lanzó posteriormente, que daban lugar a malas interpretaciones. Lo mismo pasó con Nissan Moco, Mitsubishi Pajero, o Volkswagen Jetta.

Fernando Beltrán se denomina a sí mismo creador de nombres y precursor de lo que hoy se denomina 'naming' o arte de nombrar las cosas. Es el responsable de que , lo que en un principio iba a llamarse Retevisión Móvil, fuese conocido como Amena. Otros de los famosos bautizos que ha otorgado desde 1998 -cuando comenzó su actividad en este campo- son Opencor, Aliada -una de las marcas blancas de El Corte Inglés-, BBVA, o Everis.

Autor del libro El nombre de las cosas y fundador de la agencia con la misma denominación, Beltrán asegura: "Decidí publicar esta obra porque durante años he escuchado en estudios de diseño gráfico y agencias de publicidad que los clientes no gastaban dinero en escoger nombres de sus productos o servicios. Si se os ocurre algo era la frase que más se oía, y todo por la creencia de que no es tan importante como el resto de eslabones, cuando es más que todo ello porque es lo que te da la identidad, tu carta de presentación, y también lo más difícil de cambiar en caso de que cometas un error".

Beltrán incide en la importancia de nombrar bien. "No es lo mismo denominarse Faunia que Parque Biológico de Madrid, que es como se conoció durante 7 años. No iba nadie, fue cambiarle el nombre y haber colas", explica el experto, que asegura que lo más raro que ha nombrado es un pincho de un bar en Asturias. "El propietario me comentó que tenía un pincho en mente y quería bautizarlo; le dije que lo llamara así, pincho en mente. También me han llegado a pedir que escoja el nombre de un perro", asegura.

Elena García de Alcaraz es directora de Estrategia de Saffron, empresa que ha puesto el nombre a Vueling, Yoigo, o la reciente compañía aérea, Volotea, asegura que "elegir un nombre es de las cosas más difíciles que hay. Cuando un empresario va a lanzar su empresa, para ellos es como si estuviesen viendo nacer a un hijo. Da muchos quebraderos de cabeza", explica.

Aunque a pesar de esos quebraderos de cabeza, siempre queda la posibilidad de que lo intente uno mismo. Es el caso de Jorge Marín, director del grupo hostelero La panza es primero, que decidió escoger el nombre de las 15 empresas que conforman la compañía.

Enter los nombres del grupo se encuentra Papasiones, Barriga llena, Sabor a mi o La tiendita, denominaciones que Marín confiesa haber seleccionado él mismo.

"Todos los nombres los he escogido yo. La panza es primero es un dicho mexicano y una forma de decir que antes de hacer cualquier cosa tienes que alimentarte. Una frase que además de ser cierta, es graciosa y la gente la ha aceptado muy bien"; señala.

"Creo que todos los nombres tienen que reflejar el producto al cual representan y en nuestro caso siempre intentamos poner nombres originales, llamativos y con un toque de humor", afirma el empresario.

Las claves de los 'namers'

Pero, ¿qué procesos siguen los expertos? ¿Cómo es el proceso para escoger la denominación adecuada?

Para Beltrán, lo fundamental es "tener el conocimiento absoluto de lo que tienes que nombrar, empaparte y conocerlo incluso mejor que la persona que te hace el encargo. Analizar el sector, la competencia, el entorno. Si hay que nombrar un vino, pisar la tierra de donde son las cepas, porque el nombre siempre está dentro de lo nombrado. Lo que hace el nombrador es sacarlo a la luz".

De Alcaraz, por su parte, añade que en Saffron hacen "rutas creativas, sesiones de brainstorming (técnica grupal que facilita el surgimiento de nuevas ideas) y se escoge si se quiere denominar con un nombre descriptivo o con uno abstracto que igualmente tiene una riqueza intangible interna". Además, añade que hay que tener en cuenta los atributos de la compañía, el producto o servicio, así como la audiencia a la que se va a dirigir.

Pero no se trata sólo de encontrar un término que suene bien. Hay una serie de condicionamientos que hay que tener en cuenta a la hora de nombrar. La directora de Estrategia de Saffron destaca el filtro legal. "Tienes que verificar si ese nombre existe o no, y también si hay registrado alguno que sea parecido. Nos ha pasado que hemos trabajado con una inmobiliaria suiza con un nombre idéntico a un centro de eutanasia, y eso transmite connotaciones negativas en la mente del cliente potencial".

Otra de las complicaciones que destaca es el tema del idioma, por lo que la experta reconoce que es importante hacer previamente un checking lingüístico. "Si vas a crear una marca que sólo va a operar en Madrid es relativamente sencillo buscarle un nombre, pro si va a viajar por Europa del Este, tienes que asegurarte de que eso que a ti te suena bien allí se pronuncia fácilmente y no tiene connotaciones negativas, ni se parece a ningún insulto".

Dominio en la Red

Asimismo, encontrar el dominio libre en Internet acorde al nombre es otra de las trabas que pueden presentarse." Los nombres cortos de cinco letras están casi todos cogidos, y los clientes normalmente quieren que el dominio sea .com. Hay mucha especulación en este aspecto porque te encuentras con muchas páginas que no tienen nada colgado, pero se compran dominios para luego revenderlos, y muchos grandes nombres se nos caen por esto", asegura De Alcaraz.

Francesc Arquimbau, socio director de Nombra, empresa que ha bautizado a Bocadelia, Unno, Densia o la marca Yera de El Corte Inglés, señala que "hay que prestarle atención a aspectos como la pronunciación, la sonoridad del término, y que la gente lo sepa nombrar", y para ello recomienda testar la marca a través de focus group, o sesiones con posibles compradores del producto "para conocer qué nombres tienen más potencial, porque un buen nombre puede ayudarte a abrir puertas y a posicionarte en el sector", explica.

Beltrán advierte que entre los principales fallos que se cometen en naming se encuentra no tener en cuenta los territorios en los que va a operar la compañía. "No es lo mismo nombrar una feria que funciona durante 15 días que un nombre que va a durar toda la vida. Por eso, hay que tener mucho cuidado con los juegos de palabras, porque a veces, su propia brillantez es negativa. En cambio, si la duración de un evento es corta, se puede ser más osado", asegura.

Arquimbau destaca que lo peor que se puede hacer es elegir el nombre al final del proceso. "Cuando ya se tiene un concepto con los atributos, es lo rpimero que hay que hacer, porque si se postpone, tienes que encajonarlo a un logotipo o una publicidad, y es más difícil de ajustar".

Los namers profesionales señalan que el tiempo que se puede tardar en encontrar el término adecuado ronda entre las 4 y 6 semanas. En cuanto a la tarifa del servicio, éstos reconocen que depende del nivel de dificultad del encargo. "No es lo mismo alguien que venga con un proyecto modesto a una multinacional", explica Beltrán.

Fuente: El Economista

lunes, 5 de marzo de 2012

Como financiar tus metas y objetivos


Una Guía para que tus metas sean solventes financieramente

1. Analiza que es lo que quieres y que es lo que tienes

Para ello, haz una lista de todas tus objetivos en esta vida, todo, no dejes nada afuera, por ejemplo: aprender algún idioma, tener un buen trabajo, tener familia, tener hijos...

2. Prioriza

Una vez hecha la lista anterior, nos toca la hora de establecer prioridades: Para ello, ordena tus proyectos del más al menos importante. Por el momento no te fijes en cuánto costaría cada uno ni cuánto tiempo te llevaría concretarlo.

3. Identifica tu punto de partida

Para tal cometido, realiza un balance general de tus finanzas. Una manera de conocer el estado que guarda tu bolsillo, es respondiendo las siguientes preguntas:

• ¿Cuánto llegaste a ganar exactamente el año pasado?

• ¿Cuánto llegaste a percibir exactamente cada mes?

• En el caso que tus ingresos no son fijos, calcula qué monto recibes mensualmente y si es posible, identifica cuáles son los peores y los mejores meses del año.

• Calcula que tipo de porcentaje de tu salario destinas a gastos básicos, por ejemplo: comida, vivienda, renta, colegiatura, servicios de salud, etc.

• ¿Cuánto debes exactamente? Incluye la tarjeta de crédito, el financiamiento del auto, la hipoteca y otras deudas.

• ¿En cuánto tiempo terminarás de pagar esos compromisos? y ¿a qué edad podrás retirarte del trabajo?

4. Llego la hora del presupuesto

Armar un presupuesto y reduce gastos innecesarios: redacta una lista de todos tus ingresos, resta los gastos del mes y elimina todos los rubros que no sean prioritarios para mantener tu estilo de vida o mejorar tu desarrollo personal o familiar.

Es necesario dejar de comprar revistas, refrescos, golosinas, garnachas, antojos en el ambulantaje y café de maquina; así como ahorrar gasolina, comisiones por pago tardío, intereses moratorios y todo lo que cause un pago que puedas evitar.

5. La capacidad de Ahorro

Definir tu capacidad de ahorro, lo cual será la base de tu plan financiero. Supongamos que después de hacer tu presupuesto, te das cuenta de que puedes ahorrar 800 pesos al mes.

Eso significa que, en números redondos, estás en posibilidad de guardar o invertir nueve mil 600 al año, sin contar las cantidades adicionales por concepto de aguinaldo, bonos de productividad u otras prestaciones.

6. Metas

De acuerdo al punto anterior, fijar tus metas: estas últimas se distinguen de las simples intenciones y de los propósitos porque son realistas, específicas e incluyen un plazo determinado.

Define cuánto dinero necesitas, en qué tiempo podrás cumplirlas y cómo las pagarás.