lunes, 30 de abril de 2012

Emprender desde la felicidad


Emprender es siempre un desafío, un riesgo y una aventura, como la vida misma.

Todos nacemos con la posibilidad de emprender. Sólo es cuestión de reconocer y asumir nuestras virtudes y falencias para actuar dentro las posibilidades múltiples que nos da conocer nuestro potencial.

Hoy en día, quien quiera iniciar un emprendimiento cuenta con una multiplicidad de herramientas, casas de estudios, literatura, estadísticas, materiales, gurúes, publicaciones, consultores, etc., sin embargo lo más importante no lo encuentra en ningún otro lado que no sea su propio interior.

La actitud firme, el carácter perseverante, el coraje para levantarse las veces que sean necesarias, sin importar cuantas veces se haya caído, la paciencia para sembrar y la sabiduría para cosechar, no se adquieren en ningún lado pues están dentro de nosotros desde el día uno de nuestra vida.

Todos nacemos potenciales emprendedores: sociales, comerciales, empresarios, religiosos, familiares, etc. Cada mañana emprendemos el desafío, el riesgo y la aventura de vivir. Cada noche nos acostamos para juntar fuerzas para seguir emprendiendo.

En un viaje que hice por la India hace más de quince años alguien me enseñó que en esta vida sólo tenemos una única obligación: ser siempre felices. Con esta consigna emprendo cada acto en mi vida. A veces gano, otras pierdo, siempre lo intento.

Que el emprendimiento diario de cada uno de ustedes sea también un camino de felicidad.

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