lunes, 5 de marzo de 2012

Como financiar tus metas y objetivos


Una Guía para que tus metas sean solventes financieramente

1. Analiza que es lo que quieres y que es lo que tienes

Para ello, haz una lista de todas tus objetivos en esta vida, todo, no dejes nada afuera, por ejemplo: aprender algún idioma, tener un buen trabajo, tener familia, tener hijos...

2. Prioriza

Una vez hecha la lista anterior, nos toca la hora de establecer prioridades: Para ello, ordena tus proyectos del más al menos importante. Por el momento no te fijes en cuánto costaría cada uno ni cuánto tiempo te llevaría concretarlo.

3. Identifica tu punto de partida

Para tal cometido, realiza un balance general de tus finanzas. Una manera de conocer el estado que guarda tu bolsillo, es respondiendo las siguientes preguntas:

• ¿Cuánto llegaste a ganar exactamente el año pasado?

• ¿Cuánto llegaste a percibir exactamente cada mes?

• En el caso que tus ingresos no son fijos, calcula qué monto recibes mensualmente y si es posible, identifica cuáles son los peores y los mejores meses del año.

• Calcula que tipo de porcentaje de tu salario destinas a gastos básicos, por ejemplo: comida, vivienda, renta, colegiatura, servicios de salud, etc.

• ¿Cuánto debes exactamente? Incluye la tarjeta de crédito, el financiamiento del auto, la hipoteca y otras deudas.

• ¿En cuánto tiempo terminarás de pagar esos compromisos? y ¿a qué edad podrás retirarte del trabajo?

4. Llego la hora del presupuesto

Armar un presupuesto y reduce gastos innecesarios: redacta una lista de todos tus ingresos, resta los gastos del mes y elimina todos los rubros que no sean prioritarios para mantener tu estilo de vida o mejorar tu desarrollo personal o familiar.

Es necesario dejar de comprar revistas, refrescos, golosinas, garnachas, antojos en el ambulantaje y café de maquina; así como ahorrar gasolina, comisiones por pago tardío, intereses moratorios y todo lo que cause un pago que puedas evitar.

5. La capacidad de Ahorro

Definir tu capacidad de ahorro, lo cual será la base de tu plan financiero. Supongamos que después de hacer tu presupuesto, te das cuenta de que puedes ahorrar 800 pesos al mes.

Eso significa que, en números redondos, estás en posibilidad de guardar o invertir nueve mil 600 al año, sin contar las cantidades adicionales por concepto de aguinaldo, bonos de productividad u otras prestaciones.

6. Metas

De acuerdo al punto anterior, fijar tus metas: estas últimas se distinguen de las simples intenciones y de los propósitos porque son realistas, específicas e incluyen un plazo determinado.

Define cuánto dinero necesitas, en qué tiempo podrás cumplirlas y cómo las pagarás.

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