martes, 28 de febrero de 2012

El éxito es un camino similar para todos


A lo largo de mi vida siempre he sentido especialidad debilidad por las personas exitosas. Cuando uso el adjetivo “exitoso” no me refiero a personas con un caudal económico importante sino a personas que son felices con lo que hacen tanto en su trabajo como en su casa. El éxito es un camino similar para todos, no hay distinción entre humanos.

Existen unos pilares, que bajo mi punto de vista, son casi siempre los mismos entre personas exitosas. Esos pilares son tan estudiables como imitables, no son más que acciones que siguen una consecuencia y terminan en una solución; esta es exportable a distintos campos y multitud de vidas sin pretender ser una guía obligada para el éxito; eso, es cosa de cada uno.


Indagando en la red de redes para intentar indexar lo que había aprendido viendo a esas personas de sonrisa perenne y soluciones a raudales topé con un concepto llamado S.M.A.R.T. Esto no es más que objetivos específicos, mensurables, alcanzables, relevantes y oportunos dentro de las ocasiones y ambiciones de cada persona.

S.M.A.R.T.

La primera parte es ser específico, visualizar una meta sensata. Un objetivo general sería: “Ponte en forma”; pero una meta específica seria y específica tiene una mayor probabilidad de ser ejecutada, como por ejemplo: “apuntarnos al gimnasio y hacer un entrenamiento de 3 días a la semana durante los siguientes 52 semanas”. Aquí se han definido parámetros y limitaciones.

No debemos actuar por actuar, debemos ser capaces de medir nuestras acciones, esfuerzos y resultados. Debe haber un sistema lógico para medir el progreso de una meta para determinar si nuestra meta es mensurable. Una buena forma es preguntándonos: ¿cuánto tiempo? ¿cuántos en total? ¿cómo puedo saber cuando el objetivo se va a lograr? Cuando se mide un progreso debemos experimentar la emoción de los logros que impulsa a los continuos esfuerzos necesarios para alcanzar nuestra meta.

Sensatez y sentido común. Para que sea posible un objetivo debe representar una meta que podamos cruzar y debemos estar capacitados para trabajarla. En otras palabras, el objetivo debe ser realista. La gran pregunta aquí es: ¿nos proponemos una meta enorme o varias más alcanzables? La respuesta es lógica, no importan las metas, importan nuestras victorias.

Las metas importan, no sólo a nosotros, sino a la gente a las que salpicamos de felicidad. Por ejemplo, el objetivo de un empresario de Internet puede ser el “hacer 75 sándwiches de atún antes de las 2:00 PM” Pueden ser específicos, alcanzables, medibles, y puntuales, pero carece de relevancia a un objetivo relacionado con nuestras metas construcción de un negocio rentable y que haga sándwiches no hará felices a la gente de su empresa.

Wait; debemos ser pacientes y esperar; ejecutar por ejecutar no nos lleva a ninguna parte. Uno de los objetivos debe basarse en el marco del tiempo, dando como meta una fecha límite. Un compromiso con una fecha límite nos permite concentrar nuestros esfuerzos en la realización con la meta incluso antes de la fecha de vencimiento. Esta es una parte de la metodología S.M.A.R.T.; criterios serios que nos permiten evitar que los objetivos sean alcanzados por las distracciones cotidianas.

Conclusión

Cuando pensamos en: S.M.A.R.T. debemos saber que son objetivos realmente importantes para nosotros, esto debe ser una forma para averiguar la manera de alcanzar nuestros sueños. Llegamos a desarrollar una actitud positivas, habilidades y destrezas optimas para mejorar como profesional y como personas. Como me dijo mi padre: “el que mucho abarca, poco aprieta”; ahora me permito el lujo de añadir: “si sabemos escalar las necesidades podemos llegar a las metas

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