viernes, 29 de abril de 2011

Las jugadas más audaces

BLOG-091.jpg (437×800)
Si algo caracteriza al emprendedor de éxito, es su poca aversión al riesgo. Pero hay estrategias que pueden rayar la osadía. Y de eso, de jugadas audaces es de lo que vamos a hablar en estas páginas.


Por: Isabel García Méndez

Como si fuesen modernos Juan sin Miedo, se ponen el mundo por montera y reconocen que no tienen más límite que el que ellos mismos se impongan. Por eso se atreven con todo. Confían en ellos y en su producto y no dudan en ofrecerlo con las estrategias más audaces. En su libro Tres minutos, Salvador Bellino relataba cómo había convencido al magnate Donald Trump, al que no conocía, para que invirtiese 500 millones de dólares en su proyecto. Lo que reflejan los ejemplos que traemos aquí es que conseguir el apoyo de los grandes, firmar contratos imposibles o alcanzar impactos globales no es sólo el argumento de un libro. Lograr estos objetivos depende, sobre todo, de tres premisas:

- Convéncete de lo idóneo de tu oferta. Cuando tienes la total seguridad de que tu propuesta es la mejor, resulta más fácil convencer a cualquiera de sus bondades. Y en todos los casos que proponemos, los emprendedores tienen absoluta confianza en su oferta, por lo que no se arredran ante nada.

- No aceptes un no por respuesta. La mayoría de los ejemplos han tenido que hacer frente al rechazo o la incredulidad de su sector o de sus potenciales clientes, pero las negativas sólo han actuado como revulsivo para hacerles buscar mercados más globales.

- Prepárate a fondo. No se trata de dar el pelotazo con una idea feliz. El éxito de estas iniciativas no es fruto del azar. En todos los casos, detrás de la audacia del emprendedor, hay un trabajo concienzudo de preparación y desarrollo del proyecto y un profundo conocimiento del sector en el que se mueven.
Y muévete. Han hecho suya la máxima de “si Mahoma no va a la montaña, la montaña va a Mahoma”. Es decir, agudizan su ingenio para alcanzar sus objetivos: estrategias de marketing que parecen de locos; viajes al otro lado del charco para convencer a socios insospechados; ofertas imposibles… Conozcamos sus historias.

Los más intrépidos

¿Trabajar para la Administración de Estados Unidos es un sueño imposible para una empresa extranjera? Quizás no tanto. Juan Nebro ha conseguido poner nada menos que tres picas en otros tantos ayuntamientos de Miami y tiene otros 20 más esperando a que les concedan el contrato federal, “algo que está previsto que se resuelva en estos meses”.

La pica se llama Gecor, un software que permite lo que ellos han dado en llamar el e-gobierno: un sistema de gestión de incidencias en la vía pública a través del móvil e Internet. “Es decir, si se rompe una farola, con una simple foto con el móvil puedes dar la orden inmediatamente a la empresa correspondiente para que lo arregle”, cuenta Nebro, director y fundador de esta empresa creada en 1996 como compañía especializada en la mejora de procesos.

“Al principio nos centrábamos en las fábricas, pero poco a poco nos empezamos a introducir en el sector servicios y a trabajar con software, hasta que en el 2002 nos llamaron del Real Madrid para mejorar la gestión de los estadios. En cada partido trabajan más de 1.000 personas que tienen que estar perfectamente coordinadas. Eso nos obligó a desarrollar un software específico y, además, nos pidieron que fuese en entorno web, algo que entonces estaba en pañales. Pero nos dio una ventaja competitiva tremenda para el futuro”.

El siguiente paso fue el Ayuntamiento de Málaga. Trabajaron en los servicios operativos. El éxito fue total. Pero, la inquietud de Nebro y sus dos socios pasaba por detectar las nuevas tecnologías que pudiesen aplicarse al sistema para mejorarlo (iPad, Blackberry) y esa búsqueda les empujaba a viajar a aquellos países donde más se estaba desarrollando, como EE UU, China y la India. “Alguien desde Miami nos llamó interesándose por Gecor. Decidimos que ya que íbamos a allí podíamos pasarnos por Florida antes de viajar a California. Llegamos a Coral Valley, una especie de Marbella de la zona, y allí en lugar de preguntarnos por Gecor, empezaron a hablarnos de las bondades de su tecnología. A mitad de la presentación, les interrumpimos preguntándoles si podíamos presentar nosotros la nuestra. A medida que les íbamos explicando, iban llamando a más y más gente para que nos escuchasen y antes de que acabásemos nos estaban pidiendo un piloto. Luego fuimos a Miami Beach y nos ocurrió lo mismo, e igual en Palo Alto.

Experiencia innovadora

¿Cómo puede una pequeña red social de viajes que acaba de empezar alcanzar un impacto internacional? Esto era lo que se preguntaban Mikel Cortés, Jokin Bereciartu e Imanol Abad, en 2009, cuando estaban pensando en poner en marcha Trourist, una red pensada para viajeros que buscan un estrecho contacto con las personas y las culturas de los lugares que visitan. “Necesitábamos que bloggers extranjeros hablasen de nosotros, pero no teníamos dinero para patrocinarles, así que se nos ocurrió llevar a cabo una estrategia que llamase su atención y la denominamos ‘Experienceless”, recuerda Mikel Cortés. La idea consistía en plantarse en los lugares más concurridos de algunas de las ciudades más importantes de Europa con un cartón que ponía: “Soy un experienceless. No quiero visitar tu ciudad, quiero vivirla. Por favor, llévame al lugar más especial de la ciudad para ti”. Con esta idea se montaron los cuatro fundadores iniciales en una autocaravana y recorrieron 12.500 kilómetros durante 33 días, disfrutando de los lugares más recónditos de las ocho ciudades que visitaron. “En muchos sitios nos miraban con incredulidad o incluso que no entendían el cartel y pensaban que estábamos pidiendo dinero”. Ámsterdam, Estambul, Colonia, Estrasburgo, Barcelona… fueron algunas de las ciudades que conocieron con este peculiar sistema, colgando luego las vivencias en la Red. Ahora son 3.500 miembros en la comunidad, han aparecido en 63 blogs y han sido finalistas del campus Seed Rocket.

A todos nos gustaba mucho viajar y habíamos vivido la experiencia Erasmus, en la que habíamos comprobado que lo que podías encontrar en los organismos no interesaba y que en Internet era muy difícil conseguir ese tipo de datos como dónde va la gente local realmente a tomarse unas copas, cuál es el rincón más auténtico de la ciudad… Estuvimos cuatro meses preparando el plan de negocio y lo presentamos en la Diputación de Guipúzcoa que nos cedieron unas instalaciones en una incubadora tecnológica, donde nos prestaron también asesoramiento profesional. Se trataba de atraer tráfico y generar publicity que no podíamos pagar, así que como lo que vendíamos era fomentar el contacto directo con las personas de cada lugar pensamos que ésa era la estrategia perfecta, porque además nos permitía vivirlo en primera persona”.

Ahora son 3.500 miembros en la comunidad, han aparecido en 63 blogs y en más de un artículo y reportaje televisivo, han sido seleccionados como finalistas del campus Seed Rocket y cada vez tienen más colaboradores dispuestos a vivir su propia experienceless para Trourist.

No pongas límites a la realidad

El convencimiento de estar en lo cierto fue lo que empujó a Adrián Sánchez y Sergio Muñoz a enfrentarse al establishment asegurador español, primero, y a conseguir el apoyo del mayor mercado asegurador del mundo, Lloyd’s, después. Todo empezó en el 2006, cuando Sánchez, que procedía del mundo del seguro, y Muñoz, ingeniero de caminos, empezaron a analizar seriamente el mercado de los seguros de edificación y comprobaron que existía una figura que realmente no tenía naturaleza legal.

“Cuando se aprobó la Ley de Ordenación de la Edificación y Garantía en 1999, la mayoría de las compañías creó una figura, el organismo de control técnico (OCT), que imponía sus criterios arquitectónicos bajo pena de no asegurar el edificio”, afirman. Así fue como empezaron a desarrollar un método que permitiese a las aseguradoras concebir el edificio a asegurar sin necesidad de contratar una OCT. “En 2007 me reuní con todas las aseguradoras y reaseguradoras especializadas en seguros decenales de edificación y no podía entender cómo no veían el negocio que representaba el nuevo modelo: la ausencia de la OCT beneficia al arquitecto, que puede entregar la obra a tiempo porque no tiene injerencias externas, y al promotor, que se ahorra el precio de la OCT y el posible encarecimiento de la obra”. Lloyd’s sí lo entendió.

Ésa era la propuesta que Luis Krug le hizo a una conocida marca de videocámaras cuando decidió poner en marcha Oooferton, una página web surgida en mayo de 2009 con la filosofía de ofrecer tres chollos durante 24 horas. Es decir: un descuento que puede alcanzar el 80%, con un stock limitado y un plazo de tiempo también limitado. “Al principio, lo intenté con las marcas, pero todos me miraban como si estuviese loco. Me decían poco más o menos que me fuese a mi casa. Así que me fui a los proveedores europeos y poco a poco empecé a conseguir la mercancía necesaria”, explica. La conclusión: en sólo un año ha pasado de facturar 640.000 euros a los más de 2,4 millones con los que cerró 2010.

Sáltate el guión de lo establecido

A veces la osadía pasa por tener el valor de volver a empezar desde cero. Eso fue lo que le ocurrió a Jorge Urios cuando intentó arrancar VaniOs. Esta empresa especializada en proteger la identidad de los usuarios cuando acceden a Internet –a través de métodos de autenticación, lectores de huella digital, DNI electrónico–, tenía previsto empezar a funcionar a mediados del 2007, pero una mala elección de proveedor a punto estuvo de provocar su cierre antes de arrancar. Urios lo recuerda de esta manera: “Habíamos subcontratado dos partes: la ingeniería a nivel hardware del producto y la producción, pero nunca llegamos a lanzar la segunda porque la primera se nos complicó”. Aprendieron la lección de no depender de un único proveedor y hoy han conseguido sacar ya la primera producción de KeyDrive (el proyecto que se paralizó en 2007).

Sus competidores son compañías del tamaño de Iberdrola, IBM o Telefónica, “por eso al principio todo el mundo nos trataba de colgados”, recuerda Francisco de la Peña, director y cofundador junto a Pablo Fernández de la Torre de N2S (New Broadband Network Solutions).

Creada en 2005, esta compañía es a la vez un operador de telecomunicaciones, un gestor energético y un fabricante de cargadores para vehículos eléctricos. Su gran osadía ha sido atreverse a entrar en un sector maduro y copado por gigantes, como el energético, y ofrecer un modelo de negocio completamente nuevo. “Va a haber un cambio en la cadena energética, del mismo modo que lo hubo en el sector de las telecomunicaciones. En aquel momento aparecieron nuevos actores como Yahoo, Google, Twitter. Y en el mundo de la energía también tiende a romperse la cadena de valor y ya están apareciendo compañías tecnológicas, como Google Energy.

 Ahí es donde entramos nosotros con un servicio que aúna tres líneas: gestionamos el wifi a través de la red eléctrica, monitorizamos su consumo eléctrico en tiempo real, lo que le permite gestionar sus costes y sus ahorros, y ofrecemos también el sistema de recarga de vehículos eléctricos”. Todo ello enfocado siempre a grandes edificios, como los hoteles, que se han convertido en uno de sus principales clientes, como la Cadena Accor o NH Hoteles. Para atraer a esos primeros clientes, tuvo que jugársela de nuevo ofreciéndoles que lo probasen gratis, “es una estrategia arriesgada, pero eso nos permite también probar sobre la marcha y adaptar el servicio al cliente, viendo en el periodo de prueba qué hace falta para mejorar y personalizar el producto”.

Fuente: Emprendedores

miércoles, 27 de abril de 2011

Aprendiendo a ser despedido!!!

despedido.jpg (300×364)
Siempre he considerado que la rescisión laboral por parte de la empresa a través del pago del finiquito no recompensaba toda mi dedicación y esfuerzo realizado por lo que no me ha quedado más remedio que acabar ante los tribunales. Tan solo en mi primer trabajo decidí irme cansado de falsas expectativas de promoción.

Por Nacho Martín.


Cada año me prometían que mi ascenso estaba próximo pero la realidad era que siempre se movían las mismas piezas. Al Director Comercial le cambiaban el nombre por el de Director de Desarrollo de Negocio, al Director de Marketing por Director de Ventas y Planificación, al Director Regional por Director Territorial, …y así cada dos años teníamos una nueva organización pero con los mismos directivos. Cansado de promesas que no llegaban nunca decidí cambiar de empresa e inicié un periplo por grandes multinacionales donde el final de la rescisión laboral acababa siempre en los tribunales. No les perdoné ni un céntimo.

Con la experiencia adquirida cada vez fui perfeccionando mi salida de las empresas y la remuneración que percibía en los correspondientes finiquitos. En una ocasión y después de haber planificado a seis meses vista mi despido y ante la ineptitud de mi jefe que no lograba ver mi deseo de abandonar la empresa me vi forzado a provocar el despido en una situación un poco insólita. Yo era Jefe de la delegación de Barcelona y asíduamente recibía las visitas de los mandatarios de la central. En una de ellas me indicaban los nuevos objetivos e incentivos anuales. Estábamos en mi despacho y todo lo que contaban me entraba por una oreja y me salía por la otra. Al final de la reunión, mi jefe me preguntó si estaba contento y entonces fue cuando me alcé y mirándole a los ojos sin pestañear pegué un puñetazo sobre la mesa exclamando “Esto no es lo que acordamos!!”. El individuo empezó a temblar, se encasquillaba y no lograba hablar de forma seguida. Yo no paraba de mirarle fijamente a los ojos, retándole y pidiéndole en mis pensamientos que me despidiera. Después de unos tensos segundos de espera solo pudo decir: “Si hubieras hecho esto en mi despacho estarías despedido”. Tardó tres meses en volver a la oficina pero esta vez lo hizo con una sonrisa picaruela que reflejaban su satisfacción por despedirme aunque él no sabía que era lo que más deseaba.

En otra ocasión y después de haber recibido hasta el último céntimo en el finiquito decidí reclamar mi variable ante los tribunales el cual no estaba justificado por falta de concreción empresarial. Otra vez los jefes eran de Madrid y se habían desplazado un total de tres representantes de la empresa en el Puente Aereo. Antes de entrar al juicio le dije a mi abogado defensor que pidiera el aplazamiento del juicio por no haber puesto toda la información requerida a nuestra disposición. La otra parte ya estaba calculando el importe del aplazamiento en términos de otro viaje y tiempo por lo que no tardaron en abonar el variable en litigio.

En fin, después de haber trabajado por cuenta ajena uno aprende a que le despidan, y este hecho hay que verlo como una oportunidad para iniciar una nueva vida profesional. No hay que tener miedos y temores al futuro y menos a tópicos infundados de que hay que salir bien de la empresa. Te animo a que saltes hacia adelante, planifiques tu salida de tu empresa, y si puede ser, con un golpe en la mesa…ya verás que satisfacción!!!!

lunes, 25 de abril de 2011

Superando el estrés: 9 tips para hacer frente al desgaste

El síndrome de burnout es un padecimiento (cada vez más común) que se produce principalmente a causa de factores estresantes emocionales e interpersonales que se presentan en el día a día. ¿Es posible evitarlo sin dejar de cumplir con nuestras obligaciones? Algunos consejos a tener en cuenta para no dejarse consumir por la rutina.

1. Hacer un inventario

Es ampliamente conocido que escribir nuestras ideas es una costumbre saludable, por eso, se aconseja hacer una lista de todas las situaciones que hacen que nos sintamos estresados, ansiosos, preocupados, frustrados e indefensos. La idea no es agregar otra obligación, realicen este ítem de a poco: es un proceso a largo plazo, en el cual irán agregando detalles de acuerdo a lo vivido.

2. Meditar acerca de nuestros problemas

Al lado de cada ítem del inventario, traten de escribir una o más maneras posibles de reducir el estrés asociado e intenten implementarlas en su vida. Quizá no se les ocurra nada al principio, pero no dejen de pensar en las diferentes soluciones: alguna idea va a salir.

No se frustren si no ven cambios inmediatos o si no se sienten distintos: el estrés no se produce de un día para otro, es un proceso acumulativo. Es así que la recuperación y los cambios tardarán más de un día en aparecer. La idea es cambiar el estilo de vida, y eso no es algo fácil: hay que ser consistentes y no abandonar en el primer intento.

3. Aprende a decir “No”

Evita tomar nuevos compromisos o responsabilidades. Si bien uno tiene que vivir en el mundo real y hacerse cargo de ciertas situaciones, esto no quiere decir que responsabilizarse por todo.

Es una tendencia bastante común: decir que no es difícil a veces, pero uno tiene que pensar qué es lo que se esta ganando y cuánto cuesta hacerlo. A partir de eso verán que hay ciertas situaciones en la que es mejor dar un paso al costado.

4. Delega tanto como te sea posible

Un tema muy cuestionado, sobretodo para todos aquellos que sean típicas víctimas del burnout. Delegar actividades es algo que la mayoría de las personas que sufre este tipo de inconvenientes suele evitar hacer.

Hay que intentar determinar qué es lo que uno hace mejor, y hacer lo posible para dedicarse solo a eso. No se hagan falsas ideas sobre lo que se “ahorra” al realizar actividades extra: las verdaderas consecuencias se ven a mediano/largo plazo.

5. Toma descansos entre grandes proyectos

El estrés deja al cuerpo y a la mente en una situación de debilidad.

Por eso, eviten saltar de un proyecto absorbente a otro: háganse un espacio para ustedes, de esta forma darán una chance a que sus cuerpos y mentes se recuperen y estén en óptimas condiciones para enfrentar un nuevo desafío.

 

Los gadgets, como los diferentes dispositivos móviles (celulares, notebooks, netbooks), computadoras y demás, pueden consumir grandes cantidades de tiempo y energía.

Intenta alejarte de ellos lo más que puedas, aunque sean tu principal fuente de trabajo/entretenimiento. Dejen un espacio para ustedes mismos, alejado de la cotidianidad.

6. Socialicen fuera de su grupo profesional

Esto puede proveer perspectivas más frescas, estimular nuevas ideas y ayudarlos a que descubran recursos que todavía no conocían. Intenten no cerrar sus mentes y no se nieguen a reconocer el valor de nuevas percepciones.

7. Resistan la tentación de llevar el trabajo a la casa

Si bien es una realidad que los trabajos tienen que hacerse en tiempo y forma y que siempre hay algo para hacer, es importante discernir entre el espacio de trabajo y el espacio personal.

Por más que trabajen desde sus casas, intenten separar estos dos mundos lo más que puedan. Destinen un área especial para trabajar y otra para distenderse. Al fin y al cabo, se darán cuenta que no estarán haciendo ninguna de las dos cosas de forma plena.

8. Enfocarse en el esfuerzo, no en los resultados

Ni siquiera los más inteligentes y dedicados pueden lograr grandes éxitos todos los días. Recuerden dedicarse a mejorar su vida, no es sano ni meritorio trabajar sólo para obtener grandes resultados.

9. Considera unirte a un grupo de apoyo

Si bien un grupo de apoyo puede sonar como un grupo de rehabilitación, no necesariamente tiene que serlo. Puede tratarse de una organización profesional que provea de soporte o tutoría, hasta de un grupo de amigos que se juntan a charlar y a compartir ideas.

Cualquiera sea el medio que elijan, un grupo de apoyo nos ayuda por dos motivos:

1. Compartir sentimientos ayuda a reducir el estrés
2. Juntarse con otras personas elimina el aislamiento, una consecuencia común de las personas que sufren el síndrome de burnout.

Finalmente, un consejo en general: redescubran su pasión.

Todas las personas con gran potencial y compromiso tienen algo en común, la pasión. Si son como la mayoría de las víctimas de burnout, seguramente hayan perdido su norte y se sientan físicamente exhaustos y emocionalmente derrotados. Por eso, volver a focalizase o encontrar nuevas pasiones los llenará de una energía incomparable.

Redefinan sus roles en el trabajo y en la casa, organízense y sepan separar ambos mundos. Esta “redistribución” de carga hará que puedan llegar cada día más alto.

Consejo personal: busquen una actividad que los haga alejarse de su trabajo y preocupaciones, y que a la vez les genere algún tipo de satisfacción. ¿Cuál es su cable a tierra? El mío es la cocina.

Fuente: WebAyunate  

viernes, 22 de abril de 2011

Cómo transformar un fracaso en éxito

El experimento y la adaptación pueden funcionar de manera más efectiva que las recetas preelaboradas para la resolución de conflictos. El economista Tim Harford apuesta al método de prueba y error.

¿Se puede erradicar la pobreza? ¿Existe la forma de acabar con el terrorismo? Según el economista Tim Harford, estos problemas y muchos otros del mundo actual tienen solución.

Autor de libros como El economista encubierto y La lógica oculta de la vida, Harford, quien también es columnista del Financial Times, afirma que recurriendo al experimento y la adaptación es posible sortear las más variadas situaciones conflictivas.

En su última obra, Adáptate: por qué el éxito siempre comienza con un fracaso, que se publicará en mayo, el autor plantea cómo resolver los conflictos del mundo actual. Harford asegura que hasta problemas complejos, como el deterioro del medio ambiente, pueden resolverse recurriendo al experimento y a la adaptación.

El economista explica que no se debe acudir a planes o recetas preelaboradas. Tampoco basarse sólo en la opinión de expertos y mucho menos pretender ser guiado por un líder. “La complejidad del mundo moderno nos obliga a recurrir a la improvisación y a aplicar el método de prueba y error si lo que se pretende es resolver los problemas de una manera efectiva”, afirma.

Además de exponer cómo pueden resolverse los problemas más complejos e importantes del mundo, Harford está abocado a cuestiones de orden micro y sostiene que todas nuestras decisiones pueden explicarse desde la economía, fundamentalmente, desde la teoría de la elección racional.

Desde su columna en el Financial Times responde con ironía a los problemas personales de los lectores, basándose en las teorías económicas más recientes. Las acciones cotidianas, incluso aquellas aparentemente irracionales (como cuando un fumador enciende un cigarrillo tras otro) son para este graduado de Oxford, lógicas y racionales. Todos nuestros actos se basan en la evaluación de costes y beneficios, donde entran en juego la oferta y la demanda, el diseño de estrategias, planificaciones y negociaciones permanentes.

Fuente: MateriaBiz

miércoles, 20 de abril de 2011

Las 13 cosas que debe hacer un directivo cada semana

Trece pautas de comportamiento abarcan todo tipo de temas, profesionales, físicos o personales, ya que una buena dirección empresarial depende de todos los aspectos que pueden influir en la persona que desempeña esta función.

Las seis primeras claves

  • Fíjate un objetivo: la empresa no debe caer en distracciones y si sólo puede hacer una cosa bien debe dedicarse a ello. Ese objetivo debe estar siempre presente y, si hace falta, repetirse cada día.
  • Eres tan bueno como el equipo que te rodea: El equipo hay que cuidarlo, motivarlo, fomentar su crecimiento profesional. Debes tratarlo como si fuer tu familia y hacer de la empresa no un lugar donde trabajar sino un medio de vida. Recibe de ellos el feed-back necesario para mejorar.
  • Toma el pulso a la compañía: alrededor de la empresa hay clientes, proveedores, seguidores en las redes sociales, etc. tome el pulso a lo que ellos esperan de su empresa. Además su manera de comportarse se reflejará en la compañía y proyectará esa misma imagen, si el jefe sonrie la empresa sonreirá; si el jefe es paciente la empresa será paciente; si el jefe se olvida de decir gracias o buenos días, la empresa tampoco dirá gracias o buenos días.
  • Pasa el 75% de su tiempo trabajando en el producto: La empresa en buena si el producto es bueno por tanto hay que poner el foco en lo que ofrecemos, en su calidad
  • Ejecuta y trabaja sobre los números: métricas, presupuestos, etc. Envíe a su equipo informes semanales sobre la evolución del negocio y así se obligará a si mismo a trabajar sobre esos datos y sobre el desarrollo de los mismos y la consecución de los objetivos.
  • Haz ejercicio: A nivel personal, el estrés de la actividad hace necesario que se dedique un tiempo al cuidado físico y a descargar la energía y las preocupaciones de la actividad. El ejercicio físico puede servir como válvula de escape para ello.
Siete consejos más

  • Obtén feed-back: Es importante recibir información de todo lo que rodea la empresa en torno a cómo se estan haciendo las cosas. Es necesario conocer los errores que se están cometiendo para poder mejorar y esa información nos la pueden proporcionar los clientes, los proveedores o incluso la gente del propio equipo que forma la empresa. Debemos obtener esta infoamrción para poder crecer.
  • Sal de la oficina: El mundo de la empresa está en la calle, hay que salir para tomar contacto con ella. No se puede dirigir una empresa desde un despacho, de espaldas al mundo real que es donde realmente la actividad de la empresa tiene sentido.
  • Relaciónate y participa en foros con otros empresarios: las relaciones sociales son importantes, tanto desde el punto de vista profesional como personal. Se puede aprender mucho de otros colegas que pasan o han pasado por situaciones similares.
  • Gestiona tus finanzas: En todo momento debe conocer cuál es su situación financiera, de cuánto dinero dispone y cómo pueden repercutir sus decisiones en esa situación económica.
  • Actúa como un inversor: Al final de cada semana ha de preguntarse si las acciones de esa semana han incrementado el valor de la empresa, si el esfuerzo realizado tendrá el retorno esperado.
  • Diviértete: El trabajo es duro y consume mucha energía, por eso es necesario divertirse con él. Lo contrario puede ser el origen de muchos errores.
  • Ama: Ama a la compañía, a los compañeros, a los inversores, a los clientes y sobre todo a las personas que tienes en casa y hacen que te levantes por la mañana.
Fuente: Blog de Sage

lunes, 18 de abril de 2011

7 Consejos para el emprendedor intelectual

Un buen emprendedor es, ante todo, un ser creativo, paciente, constante y sociable; porque difícilmente se pueda avanzar solo, siguiendo los esquemas del pasado y erráticamente.

Por Cintia Vanesa Días

Ser emprendedor es todo un reto para la autosuperación. Emprender no es sólo tener un negocio, es aprender a mirar al mundo desde otro lugar.

Tener la valentía de seguir un sueño, aprender, relacionarse, crecer y evitar la mediocridad de las cosas dadas. Un emprendedor es un ser que gusta de los desafíos, en el fondo es un idealista.

Se puede ser emprendedor y trabajar con relación de dependencia en un espacio que no nos representa en lo absoluto. Muchas veces preferimos navegar en estos dos barcos hasta que ya los ríos se alejan demasiado, entonces nos toca elegir. Claro está que cuando uno deposita toda su energía en un proyecto, este adquiere más fuerza. Ya lo había comentado antes por acá, cuando algo tiene que ser, todas las puertas comienzan a abrirse de manera sincronizada… pero para eso uno tiene que realizar un salto cualitativo que se transforma, en algunos casos, en un salto de fe.

Los emprendedores intelectuales son los que viven de su cabeza, están vinculados al mundo de las ideas de una forma muy especial: escriben, planifican, orientan sobre diversos asuntos referidos a su profesión .Pasan la mayor parte del tiempo detrás de un escritorio o un monitor, o sumergidos en una biblioteca o un archivo. También los vas a ver dando charlas o cursos e interactuando con otros. Sus pensamientos  o sus estrategias intelectivas son su recurso más preciado.

Hoy en día hay varias categorías laborales en las que se valora, ante todo, la capacidad intelectual acompañada de empatía y la destreza socio-afectiva, una de ellas podría ser el Community Manager. Internet es un mundo donde las distancias se acortan y las inteligencias cobran más sentido que las presencias… en cuestiones laborales, claro. Así que emprender intelectualmente teniendo como plataforma la web es una buena manera de hacer crecer tu proyecto.

Aquí te ofrezco 7 consejos, basados en nuestra propia experiencia y en la de nuestros amigos emprendedores. No lo tomes como dogma o cosa cierta, probad… experimentad y generad  tu propio mantra porque aquí, como dice el poeta “se hace camino al andar”.

1. Valora tu trabajo. Si vos no lo haces, nadie lo hará.

Difícilmente tus amigos y parientes entiendan tus ansiedades, esfuerzos, tiempos o concentraciones (a menos que ellos sean del tipo intelectual, claro)… no lo entendieron a Sócrates, menos nos van a entender a nosotros. Lo importante es que no dejes que las opiniones o comentarios ajenos debiliten tu autoestima o disminuyan tu entusiasmo. Es complicado para algunos comprender en qué trabajamos, pareciera que estamos todo el día pegados al ordenador jugando o papando moscas, aunque estemos a punto de escribir el próximo premio Nobel de literatura.

Es así, el producto de tu obra no es cuantificable dentro de los parámetros tradicionales (cuántos libros escribió?) y muchas veces el rastro completo de tu trabajo llevaría varias horas de búsqueda, y sólo tendrían acceso a los artículos o ideas que firmaste como propias. Esto no es para que te subas al pedestal, la soberbia no sienta bien, sino para que valores tus ideas y tu trabajo y trates de buscar a personas afines que también lo hagan. Recuerda  algo muy simple, pero muy cierto: sumar es mejor que restar (y más fácil!)

2. Ponte metas diarias y semanales. Abandona el realismo mágico.

Dentro del imaginario popular está la idea que el intelectual es un vago, que se la pasa en su mundo de fantasías sin hacer nada productivo. Claro que la historia ha dado pruebas que las mentes más brillantes son las que eventualmente cambian el mundo. Pensamiento sin acción y acción sin pensamiento son terrenos áridos, la complementación crea nuevas realidades. Nunca te olvides de eso.

Una de las cosas más difíciles cuando uno es su propio jefe es la búsqueda de un sano equilibrio laboral. Están los menos supersónicos que se permiten varias licencias e interrupciones, y están los que dudan en levantarse a buscar una taza de café por miedo a que una idea maravillosa se les escape. Entre estos dos extremos, nuestra meta es encontrar un punto intermedio.

La clave para acercarnos a este objetivo es ponernos metas diarias y semanales. Tomarnos unos momentos a última hora del domingo o primeras del lunes para planificar nuestra semana puede ser de mucha ayuda. Un esquema de prioridades siempre ayuda, siempre y cuando podamos ser flexibles al respecto. En vez de trabajar sólo por horario, es más útil y motivador trabajar por objetivos.

Dentro de los objetivos semanales pondremos metas concretas y necesarias, cosas que no pueden demorarse más. Mientras que en nuestras metas diarias podremos agregar algunas ideas que “estaría bueno” profundizar. Si un día no llegamos a cumplir todos los objetivos, nos sentiremos mal, pero sobreviviremos… Si al final de la semana no hemos alcanzado aquellos esenciales, nos sentiremos peor. Es bueno plantearse metas claras y realistas.

Ya sabemos que eres  brillante, pero la realidad tiene un timing distinto. Por ejemplo, si tenéis hijos chicos sus necesidades siempre están antes que las tuyas… tened esto en cuenta a la hora de trazar tus metas. Dentro de tu escala de valores la familia y los vínculos sanos deben ser tu principal prioridad, si no pones en primer lugar a los que amas… en qué te convertís? Piensa que estás forjando la forma de vincularse con el trabajo y la creatividad de tu hijo/a, si te ve siempre malhumorado o estresado se formará una idea equivocada de lo que es emprender.

Cuando tenga la edad suficiente trasmítele la pasión que te produce crear productos intelectuales, hazlo participar de algún pequeño proyecto que lo haga sentir valioso. Dedícale calidad de tiempo, “tiempo de jugar que es el mejor“, y tiempo para conocerlo, que es lo más enriquecedor que te puede pasar en la vida, aun más que ganar un premio Nobel!

3. No te pases. Aprende a decir basta.

Adelantar trabajo sólo es bueno si después te permites disfrutar o tener una actividad en la que interactúes con la realidad. Una de las cosas más comunes en los emprendedores intelectuales es que quieren aprovechar su racha de inspiración para adelantar trabajo. Eso sería muy positivo si luego pudieran frenar, respirar hondo y salir a disfrutar de la vida. Pero por lo general se vuelven más exigentes consigo mismos y, sobre todo, se sienten tremendamente frustrados cuando la inspiración los abandona, motivo por el cual intentan trabajar el doble para recuperarla.

Conclusión: este tipo de conductas es nociva para tu salud física, mental, emocional y atenta directamente contra tu capacidad de socializar o entablar conversaciones al pasar con cualquier habitante de la tierra. Si terminaste antes tu trabajo, salí a dar una vuelta, dormite una siesta, inventa un juego nuevo para tu hijo/a, dale una sorpresa a tu esposa/a, cocínate algo rico… cambia el ángulo de la información.

4. Salí a ventilarte cuando las ideas no fluyan. El aire aviva el fuego.

Lamentarse, castigarse o quedarse dando vueltas no es la solución. Si no hay  musa no te fastidies, hace otra cosa, especialmente algo que ponga en juego el cuerpo físico: camina, corre, aprovecha de hacer limpieza a fondo o seleccionar ropa para donar, haz las compras, arregla el balcón… algo que  implique darle un respiro a tu mente.

5. Elabora un método. La mente necesita de algunos esquemas a los que aferrarse.

Trata de elaborar una estrategia de trabajo que puedas llevar a la práctica.  No tiene que ser algo rígido e inamovible, sino algo así como un esquema de acción que funcione para ser más productivo. En principio acondiciona un lugar de tu casa que te recuerde que estás trabajando, en medio de platos sucios o ropa para planchar es muy difícil concienciar que se está trabajando.

A algunos les sirve organizarse una especie de agenda en la que dejan huella de sus acciones pasadas y futuras. A otros les sirve reunirse con amigos o colegas e intercambiar opiniones sobre diversos temas en común y de allí sacar inspiración. Otros salen a caminar, a la biblioteca o se quedan sentados en un banco de plaza o recurren a lugares  virtuales como Linkbait , donde le tiran un “hueso para roer”. Lo que te sea útil para encontrar tema o profundidad para tus pensamientos.

Otros métodos se relacionan más con la cotidianidad, en especial si trabajas en casa: como siempre dice mi mamá: primero la obligación y después el placer. Y en el caso del emprendedorismo: primero las cosas de la casa y luego el trabajo. Elimina todas las distracciones que puedas, mientras más concentrado estés más rápido vas a poder  llegar a tu objetivo. No andes en ojotas, o te la pases tomando mate en la cocina, tomate en serio tu trabajo y tu emprendimiento. Trata de armarte una pequeña rutina que incluya:

Trabajo fuerte y constante entre 45 minutos y 2 horas (depende del sujeto y su realidad) tras este lapso es recomendable un breve receso.
Relacionamiento; las redes sociales virtuales están buenas, pero también hacen falta un cables a tierra de carne y hueso.
Necesidades básicas satisfechas (comida, sueño y otras cuestiones)
Tiempo para proyectar, investigar, evaluar, resignificar.

La bajada al mundo real es fundamental. Si tu labor incluye a varios clientes, organízate el día o la semana para cumplir con todos, no hay nada peor para la autoestima  propia que un cliente desilusionado por tu falta de creatividad.

6. Utiliza las redes sociales: para inspiración o sinergias. Es cosa buena el conversar.

Las redes sociales son el semillero de emprendedores más grande que existe, sólo hay que saber buscar. Tampoco es cuestión de meterse en cuanta red social salga al mercado virtual. Hay que poder elegir y concentrarse en elaborar una identidad digital similar a la real… no se valen las dobles personalidades. ¿Qué recomiendo? Twitter, Facebook y LinkedIn. Y la actitud de generar empatías intelectuales y buscar complementaciones. Otra cosa que recomiendo es tener un blog relacionado con tu expertise, ya que de esta forma vas a relacionarte con gente que busca lo que ofreces. Eso sí, hay que poder ocuparse de cada una de estas herramientas, si vas a twittear o postear cada muerte de obispo… espera un mejor momento para empezar.

7.  Aprovecha cuando la inspiración llega:

En una de las presentaciones de TED Elizabeth Gilbert la autora de “Eat, Pray, Love” nos cuenta cómo la inspiración suele llegar en momentos insólitos, ten a mano siempre una libretita o cualquier cosa en donde transcribir sus ideas, yo por ejemplo estoy escribiendo  el esbozo de este post en el bondi con mi Blackberry, gran invento…. y concluyo de darle forma con mi mac.Muchas veces las grandes ideas vienen de forma súbita, permitite atraparlas, luego con tiempo se desarrollan. No hay nada más estresante que una pantalla o un papel en blanco, si de movida lo llenas con algunas ideas, todo lo demás cobra sentido eventualmente.

Aquí una breve síntesis del derrotero de una idea:

- Confianza en sí mismo, capacidad de sinergias
- Capacidad de sinergia, grandes ideas
- Grandes ideas, grandes oportunidades
- Grandes oportunidades, grandes esperanzas.

Fuente: Allreadybiz's Blog 

viernes, 15 de abril de 2011

Cinco estrategias para evitar la infoxicación

Hace ya algunos años Alfons Cornella definió la infoxicación (también conocida como intoxicación o sobrecarga informacionales) como la ansiedad que surge cuando dispones de más información de la que humanamente puedes procesar.

Por Carlos Fernández Oropesa

1.- ¿Ocio o negocio?:
Todos tenemos aficiones y en Internet podemos encontrar miles de páginas sobre literatura, cine, música, pintura, deporte, informática… que por sí mismas pueden llegar a colapsarnos. Si dedicas una parte de tu tiempo de navegación a ampliar tus conocimientos, céntrate en las fuentes profesionales de tu interés y no dejes que ninguna otra actividad internáutica te distraiga. Deja las páginas dedicadas a tus aficiones, la lectura del correo o el retuiteo, para los momentos de relajación.

2.- ¿Cueces o enriqueces?:
En el punto anterior hemos aludido a las fuentes profesionales de interés. Pero ¿realmente sabes lo que buscas?¿aún utilizas la carpeta de favoritos con un maremagnum de direcciones entremezcladas? Datos recientes revelan que diariamente se publican 900.000 posts como éste y unos 50 millones de tweets. ¿Realmente crees que puedes seguir sin disponer de una carta de navegación eficaz? Para ello, nada como un agregador o lector de feeds, a ser posible en la nube. Así tendrás acceso a tus fuentes favoritas en casa, en el trabajo y en tus dispositivos móviles.
Y, por supuesto, un agregador en el que tengas ordenadas -según tus necesidades- las fuentes que consideras fundamentales (por ejemplo un NEJM o un BMJ), de las que consideras secundarias (un Chest o un Neurology). Damos por hecho que no existe la carta de navegación perfecta. Y que ésta irá madurando al ritmo de tus clicks. Pero no hay nada mejor para no encontrar nada que no saber lo que se busca.

3.- ¿Cuánto eres capaz de leer en un día?
Todos sabemos que por muchos artículos que entren en nuestro lector de feeds, hay días de mucho y días de nada. Para separar el grano de la paja, nada como hacer una lectura rápida de los titulares y señalar como elemento destacado (en la jerga de Google Reader) el artículo cuya lectura nos interesa. Con esta táctica podremos seleccionar diariamente un máximo de 10 artículos ¿te los vas a leer todos? que podemos compartir en nuestra red social favorita, leer en el momento o más adelante. No olvidemos que los agregadores permiten hacer búsquedas y almacenar los elementos destacados a buen recaudo, por lo que nunca perderemos el trabajo de selección realizado.

4.- ¿Hacen falta alforjas para este viaje?
No hay nada más patético que pasar una tarde navegando y no recordar al día siguiente dónde vimos tal gráfico o cuál artículo. Para evitarlo, recomendamos utilizar alguno de los programas que nos permiten ir capturando las cosas que nos interesan. OneNote, Evernote o Springpad son tres buenas elecciones, ya que nos permiten ir guardando los enlaces, artículos, infografías, etc que consideremos de interés y ordenarlas utilizando etiquetas, organizarlas por temas (diabetes, seguridad, hipertensión, gestión…) y por supuesto, hacer búsquedas.

5.- ¿No tienes otras cosas que hacer?
Para que tu pesca en este río revuelto sea fructífera, debe tener un hueco bien delimitado en tu agenda. Si dedicas -por ejemplo- 1 hora diaria de navegación a informarte/formarte, procura que esa hora sea productiva y que no se extienda más de los 60 minutos inicialmente previstos. Con esto obtendremos dos beneficios: pondremos en valor el tiempo que dedicamos a nuestra formación (no es lo mismo navegar sabiendo que tenemos 1 h por delante que sabiendo que disponemos de todo el día) y evitaremos que Internet devore nuestro tiempo libre. Dejar de hacer otras cosas porque estamos enredados, es un síntoma de alarma que nos debe hacer reflexionar sobre cómo nos organizamos y qué grado de eficacia tiene nuestra navegación.

miércoles, 13 de abril de 2011

Acerca de la información en las organizaciones: 9 claves

El otro día tuve la oportunidad de resucitar a Aristóteles un rato y me comentó que estaba trabajando sobre un sexto elemento, paralelo al éter, que podríamos llamar información, que utilizaría para fundir sus obras sobre Física y Política. Éstas son unas ideas sobre la información en las organizaciones, que transmito con torpeza. Manda recuerdos a todos menos a Demóstenes. (Bueno, la historia no es cierta, pero puestos a mentir, por el mismo coste hagámoslo a lo grande).

Por Rafael Martínez


1. La primera inclinación natural de toda información que fluye en una organización es un perpetuo e incansable deseo de influir en las acciones, que sólo cesa con su muerte. Las formas habituales de muerte de la información son tres: si es joven, el borrado que las lleva al limbo; si es madura y virgen, el archivado físico que las lleva al purgatorio; si consiguió fecundar mentes, el infierno del olvido.

2. La información influye en el curso de la acción si fecunda la mente de un determinado perfil de persona: el soñador que hace. Si no es así, la información sólo es útil como combustible o lubricante de procesos ya determinados. De entre todas las mentes, la que tiene más capacidad de hacer es la del que hace que otros hagan, y particularmente la del líder de la organización. Para ello ha de seguir un camino ascendente.

3. La información sufre notables fricciones, clasificables por su origen entre naturales y artificiales. Entre las naturales: Los mecanismos y formatos para el acceso no son siempre amigables. Ejecutivos y expertos están muy ocupados y constituyen cuellos de botella en su flujo. Existen sesgos mentales que hacen que la información que no encaja con la forma de pensar previa es fácilmente descartada, y la que sí, reforzada. Por otro lado, no siempre es fácil saber que es relevante. Todos ellos son procesos de fricción naturales que pueden paliarse pero no evitarse.

4. Las fricciones artificiales se observan en particular sobre tres tipos de información importante en su camino ascendente: Las buenas ideas, las malas noticias y las diferencias de criterio. Las organizaciones sólo crecen si se ponen en práctica las primeras. Las organizaciones sólo sobreviven si llegan a tiempo las segundas. Las organizaciones están en riesgo si no se consideran las terceras. Estos tres tipos de información sufren no sólo riesgos naturales sino también artificiales.

5. Las organizaciones viven y mueren por sus ideas, pero varios factores agostan muchas buenas ideas: el temor de no ser bien recibidas lateralmente al poder provocar cambios en el status quo o simplemente diferencias de opinión, el temor a no ser bien recibidas verticalmente al poderse entender como intentos de soslayar la estructura o simplemente por añadir trabajo. También existe el temor de que otros obtengan todo el provecho o simplemente falta de seguridad en su valor.


6. En resumen, comunicar una idea, como inversión personal, es arriesgado. Los costes y amenazas pueden hacerse realidad de forma inmediata, los beneficios deben esperar y los reconocimientos son inciertos. Por el lado del “pull”, hay otros factores: tradicionalmente, la competencia interna (que es incentivada) ha restringido la compartición de información. Esa cultura hace que en general, se menosprecie la información ampliamente accesible y se sospeche de la buena voluntad de las ideas ajenas. "Temo a los griegos, aún cuando traigan regalos", dijo alguien en Troya. Por otro lado, como la aspiración máxima de todo burócrata de corazón es estar siempre por encima de todo reproche, la tentación de evitar el riesgo disruptivo detoda buena idea implica es importante.

7. La “eficiencia” mal entendida es otro enemigo. La información parece un adorno en la prosperidad, pero es una de las pocas vacunas de cierto éxito frente a la adversidad. Los cauces y procesos establecidos no suelen considerar que se produzcan ideas, sobre todo si son disruptivas, pues la mentalidad en vigor es la de empresa como “fábrica eficiente”. Los formatos de los reportes ascendentes suelen estar claramente definidos para evitar digresiones y pérdida del valioso tiempo directivo escuchando a los de abajo en vez de a gurús. Existen mecanismos que priorizan la información fácilmente aplicable a corto plazo, y descartan la de impacto a largo plazo o de uso sólo en cambio de circunstancias. Por otro lado, la información descendente está muy limitada de forma que los empleados no se descentren.

8. Sin embargo, buena parte de esa eficiencia es ficticia, porque si bien restringe el tiempo dedicado a la información, aumenta las probabilidades de tener que “reinventar la rueda” en distintos puntos de la organización, o recurrir a caros terceros. Por otro lado, sobre todo en el caso de las malas noticias o las diferencias de opinión, el coste de no saber es mucho mayor que el de saber.

9. Malas noticias y diferencias de opinión sufren también grandes peripecias para llegar a la cima de la organización, que es siempre política. Su poca aficción al alpinismo se deba a que en las organizaciones todo lo que se diga puede ser utilizado en tu contra, pero no tienes derecho a un abogado de oficio. Como normalmente sí tienes derecho a guardar silencio, esto es lo que ocurre. Los tiranos se rodean de hombres malos porque les gusta ser adulados. Los inseguros se rodean de mediocres que siempre dicen sí. Como dijo cierto presidente, “si mi vicepresidente dicen siempre sí, uno de los dos sobra”. A propósito, bufones y consejeros áulicos son mecanismos históricos para paliar este problema, aunque no siempre han funcionado.

Aquí le comenté una línea del bufón en el Rey Lear de Shakespeare: “Ellas me quieren azotar si digo la verdad; tú quieres azotarme si miento; y a veces soy azotado por guardar silencio”. También hablé de que el experto en marketing Seth Godin propuso en su blog el nombramiento de un CON (chief-no-officer). 

Velaría de que nadie dijera ya “no” a una idea y todo quedara tal cual. Sólo el aprobaría los “noes”. Los romanos tenían tribunos que defendían al pueblo de la burocracia, pero los empleados no tienen una figura equivalente.

Aristóteles me explicó que los jefes persas optaban por emborracharse en grupo a la hora de tomar grandes decisiones, así ninguna divergencia quedaba oculta. Recordé que de modo menos festivo, el presidente de General Motors, Alfred Sloan, era conocido por posponer las decisiones si existía un consenso total "to give ourselves time to develop disagreement and perhaps gain some understanding of what the decision is all about.").

Antes de dejarse caer de vuelta al inframundo por uno de los baches de la calle Barquillo de Madrid, Aristóteles concluyó con un pensamiento: De la misma forma que nunca podremos conocer el universo, ya que una de sus partes no puede ser más inteligente que el todo, nunca un sistema que es fruto de los hombres podrá ser más astuto que cierto porcentaje de los que lo sirven. Por tanto, burlar sus trampas no sólo no es un imposible, si no a veces una condición para la supervivencia de la organización.

Fuente: Estratega