Seguro que en
algún momento, mientras pensabas en la idea de negocio que cambiará el mundo, o
al menos tu mercado, o tu vida, en definitiva, mientras pensabas en tu nueva
empresa, se te habrán ido ocurriendo infinidad de nombres para la misma. Porque
como tu y yo sabemos el nombre es algo que a un emprendedor le preocupa, porque
siempre pensamos en llegar muy alto con nuestro nueva empresa, y en ese momento
nos gustaría que el nombre de nuestra negocio fuese atractivo, sonase bien y a
la vez fuese eficiente y rentable.
Es importante
reseñar que este nombre en el que estamos pensando bien podría ser nuestra
marca comercial, o nuestra denominación comercial, y no la denominación social
que es lo que aquí nos ocupa y que no es más que la denominación única que
figura en el Registro Mercantil Central, con la que otorgamos escritura pública
de constitución, y con la que hacemos nuestras facturas. Por ejemplo:
“Metalurgia Antonio y Ramón, SL”.
La
constitución de una entidad mercantil o de cualquier entidad inscribible en un
Registro Mercantil, es decir una empresa, ya sea una Sociedad Limitada o una
Sociedad Anónima, deberán tener una Denominación Social, es decir, bien una
denominación subjetiva o razón social, o una denominación objetiva (no será
necesario en el caso de autónomos y sociedades colectivas o comanditarias
simples). O lo que es lo mismo, para crear una empresa deberás disponer de un
nombre o denominación único, es decir, que no esté ya registrado en el Registro
Mercantil.
Hay una forma
sencilla, práctica, económica y rápida de comprobar que el nombre en el que has
pensado para que aparezca en tus facturas no esté ya registrado. En la página
web del Registro Mercantil Central puedes comprobar y expedir una Certificación
Negativa de Denominación Social que tendrá una validez de tres meses a la hora
de otorgar escrituras públicas, por ejemplo de constitución.
Ahora ya sólo
tendrás que echar mano de tu creatividad. Yo te voy a dar un par de consejos
como siempre basados en mis propios errores.
Cuando
solicites la certificación negativa en el Registro Mercantil, podrás elegir 3
denominaciones por orden de preferencia. Si no quieres dejarte un dinero y
perder mucho tiempo debes procurar que, al menos, la tercera opción sea
aceptada. Puedes probar una primera y segunda opción que te gusten, pero en la
tercera prueba con nombres propios, palabras raras o topónimos familiares,
juntando tres o cuatro palabras, incluso con palabras inventadas y sin
significado.
Esto puedes utilizarlo con la 3ª opción, o con la 6ª, o con la
9ª…. eso ya depende de tu presupuesto y de tu tiempo. Ten en cuenta que luego
siempre podrás utilizar como marca comercial el acrónimo de la misma, o un logo
que no tenga nada que ver con esta denominación social. Por seguir con el
ejemplo anterior, si tu razón social es “Metalurgia Antonio y Ramón, SL”,
siempre podrás utilizar como marca el acrónimo “MAR”, o un logo con un
martillo, etc.
Sería
interesante que pensaras de manera conjunta en denominación social y marca
comercial, y ya puestos en un dominio en internet acorde a las mimas. Aquí
puedes comprobar que tu dominio en internet está libre, y reservarlo por unos 9
€/año.
Primero
piensa, luego enseña o cuenta lo que has pensado a tus seres más cercanos o de
más confianza (pero tampoco les hagas mucho caso), luego registra y comienza a
disfrutar.


0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada