lunes, 5 de septiembre de 2011

Las causas de la falta de emprendedores

Muchas son las causas que provocan, la falta de emprendedores y la creación de pymes en España, entre ellas destacamos los pagos que deben realizar los autónomos a la seguridad social y los trámites y requisitos necesarios para la creación de nuestro propio negocio, de parte de la Administración. Mientras que en otros países como en Reino Unido solo tardaríamos  una media de 13 días y un desembolso de 20 libras (23 euros) en concepto de registro de negocio sin la exigencia de un capital social mínimo, en España se tarda una media de 25 días en trámites burocráticos para comenzar a funcionar, con un coste de 750 euros más otros 3.006 de capital social para poder fundarse como sociedad limitada.


Las pymes son una parte fundamental de la economía y, sin embargo, en España su número no crece al ritmo necesario. Por eso piden que se reduzcan los gastos de constitución, que se baje la cuota de autónomos y que se unifiquen los programas de ayuda y asesoramiento.

Quiero crear mi propia empresa”. Escuchar esta frase en boca de un español no es muy típico y, además, los pocos que contemplan esta opción no cuentan con una buena acogida por parte de su entorno más cercano. De hecho, según un reciente estudio de Círculo de Formación sólo a un 25,8% de los jóvenes que se van a incorporar a la universidad le gustaría montar su propio negocio. Sin embargo, la importancia de las pequeñas y medianas compañías en la economía es evidente, porque en España el 90% del tejido empresarial está compuesto por pymes.

Muchas son las voces que consideran que este colectivo podría ayudar mucho a reducir la elevada tasa de paro que actualmente supera el 20%. Si son tan evidentes estos beneficios, ¿por qué no hay más nuevos empresarios? Las causas son muchas y algunas viejas conocidas: el mayor problema de España es la falta de vocación. Se carece de información y, a pesar de que las reglas de la economía han cambiado hace mucho, sigue muy arraigado el concepto de trabajo para toda la vida y por cuenta ajena. Un cambio de mentalidad y de educación que debe comenzar desde la escuela. Además, hay que dejar de pensar que el que emprende tiene un trasfondo malo y que hay intención de fraude.

La mejoría económica no va a llegar con el actual inmovilismo laboral en el que, tres de los más de cuatro millones de parados no contempla la opción del autoempleo. Es cierto que hay que estimular la creación de empresas y que la Administración española no es la mejor porque busca demasiadas garantías que ahogan al empresario en trámites y requisitos. Sin embargo, también cree que “el profesional que quiere sacar adelante su proyecto tiene que espabilar, plantearse muy bien cuál es su modelo de negocio, luchar por él y no quedarse llorando porque la Administración no le ayuda.

Propuestas de cambio

Fomentar el espíritu emprendedor es esencial, pero también realizar mejoras que faciliten la puesta en marcha de nuevos negocios. Hay que poner en valor lo que ya existe y unificar los recursos. Convendría hacer un plan nacional para asesorar y ayudar a crear una empresa. Actualmente hay más de 2.500 instituciones que ofrecen ayuda al emprendedor y, en muchos casos, se centran en los mismos temas mientras que otras materias quedan sin abordarse.

Desde las Cámaras también apuestan por reducir los gastos de constitución que, oscilan entre los 500 y 600 euros si se recurre a una gestoría. Sería bueno reducir o subvencionar las cuotas que el autónomo debe pagar los primeros años y además ayudarles para que logren la consolidación y crecimiento del negocio y, de este modo, puedan contratar a su segundo o tercer empleado”.

Para el colectivo de Jóvenes Empresarios, uno de los principales caballos de batalla es la cuota que, obligatoriamente y de forma mensual, tienen que pagar los autónomos a la Seguridad Social. Cifra que ronda los 300 euros y que no guarda relación alguna con los beneficios que hayan obtenido.
“Desgraciadamente, para no pagar esa cantidad elevada para alguien que comienza lo que se hace es trabajar “en B” y aumentar la red del trabajo sumergido” Por eso, considera que reducir esta cantidad a 50 euros es una fórmula que permitiría que más profesionales se embarquen de forma legal en la aventura empresarial.

También se propone que se facilite la contratación de familiares. En un país donde el 70% de los negocios son familiares el Estado sigue poniendo trabas a la incorporación de parientes porque interpreta que puede haber fraude.
Entre las medidas para facilitar el emprendimiento tampoco faltan las relacionadas con la financiación. Ante todo, los emprendedores deben ser realistas y entender que este escalón es salvable. Pero no pueden confiar sólo en las ayudas estatales y en los recursos propios, deben buscar otras vías alternativas. Hay que potenciar la aparición de grupos privados de inversión como firmas de capital riesgo y Business Angels. Sobre esta última figura, hasta hace poco no ha estado contemplada fiscalmente y es bueno tener una normativa parecida a las de capital riesgo.

Las grandes compañías también deben involucrarse más. Muchas de ellas ya tienen planes de ayuda para los emprendedores, pero en muchos casos no pasan de ser meros planes de márketing. Las grandes multinacionales deben aprovechar todo el potencial y talento que pueden obtener de apoyar a nuevos negocios e incorporar esta estrategia como parte de su filosofía de empresarial.


Radiografía empresarial

1. Las constituciones en el primer semestre de este año suman 46.715 sociedades, lo que supone un 4,2% más que en el mismo periodo de 2010.
2. Las disoluciones de empresas hasta junio de 2011 alcanzan la cifra de 13.737. Datos que, comparados con los del año anterior, indican que la desaparición de empresas ha aumentado un 6,27%.
3. El capital invertido acumulado en lo que va de año superó los 15.000 millones de euros.
4. Comportamiento de pago. En el segundo semestre de 2011 el 59,25% de las empresas no cumple con sus plazos de pago, con un retraso medio de 21,18 días.

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