viernes, 16 de septiembre de 2011

Gestiona tu carrera profesional


Gestión. Cursos, seminarios, reportajes e incluso libros completos se dedican a este concepto que, en los últimos años, ha cambiado la cultura empresarial de todo el mundo. Gestión de las personas, de los recursos, de las emociones y del cambio son sólo algunas muestras de cómo este término ha impregnado toda una forma de entender la dirección de una compañía. Pero no se trata únicamente de ser gestor de los asuntos de los demás. Para un directivo, gerenciar algo tan personal como su carrera profesional debe ser un objetivo primordial.

En los distintos grupos en los que nos dividimos los humanos están el de los que gestionan su propia carrera y el de los que no la gestionan”. Ante tal disyuntiva, se propone a los altos cargos reflexionar para determinar a qué grupo se pertenece, porque de ello dependerá el futuro de su carrera. Áreas importantes de la vida como son la libertad, el amor, la familia y la carrera son áreas de trabajo no delegables en las que tenemos que implicarnos si queremos ser, al menos en parte, arquitectos de nuestra vida y nuestro destino.

En caso contrario, cuando se decide dejar caer el peso de una de estas áreas sobre otra persona, se pueden pagar precios muy altos. Si nos regalan la libertad, el amor o el trabajo, o no valen nada o no les damos importancia y así pues, gerenciar la carrera es ejercer la libertad y tratar de generar alternativas y opciones, como las ocasiones de gol, que pueden funcionar o no. Por ello, hay que generarlas y se puede empezar por fuera o por dentro.

Por fuera significa preguntarse ¿qué es lo que me gustaría hacer y no hago? Es importante manifestar lo que uno quiere dentro del trabajo para estar seguro de que las limitaciones no son las que nosotros nos ponemos. La otra alternativa consiste en empezar por dentro para lo que es esencial explorar las capacidades, experiencias, conocimientos e intereses. Cuando se hace este tipo de reflexión, aparecen más alternativas fuera de nuestro trabajo de las esperadas.

Una vez que el directivo tiene claras estas capacidades se plantean dos caminos: El primero es en qué empresa y en qué puesto de trabajo se puede aprovechar todo este cúmulo de experiencias y conocimientos. Existe otra alternativa en la que no siempre pensamos: ¿qué tipo de clientes o entidades están dispuestos a pagar por los servicios que les puedo proporcionar?

Los directivos deben, pensar en la segunda de las opciones, en unos servicios y unos clientes dispuestos a pagar por ello.
Las sorpresas de un camino alternativo

Cuando un profesional tiene claro gestionar su propia carrera, además de obtener satisfacciones y recompensas personales, tiene ante sí un tremendo abanico de opciones para encaminar sus pasos. A este respecto, se suele recomendar a muchos directivos que en lugar de un puesto y una empresa, busquen unos servicios y unos clientes dispuestos a pagar por ello”. Además, añade que este camino alternativo generará numerosas sorpresas:

Vas a trabajar mucho más de lo que te imaginabas, pero será por tu propia elección.
Te vas a divertir y vas a aprender mucho más de lo que pensabas, de diferentes formas y aprendiendo tanto lo que quieres como lo que no.
Con algo de suerte, ganarás también más de lo que te esperabas, no como un fin en sí mismo, sino como consecuencia de tu trabajo y de los servicios que eras capaz de proporcionar.
Vas a tener probablemente una mayor integración de tu vida personal y profesional y, aunque trabajarás más, lo harás más a tu ritmo.
Vas a tener mayor control sobre tu futuro y sobre tu vida.
Vas a ejercitar más el mejor recurso de todos los que tienes, que es tu talento, tu compromiso y tu entusiasmo por lograr esos resultados.

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