viernes, 8 de julio de 2011

Emprendedores en extinción

El emprendedor, ese ser que todos envidiamos por ser su propio jefe, ir sin corbata y si quiere zapatillas, elegir su propio salario (para bien y para mal) y sobre todo por ser personas realizadas. Parece casi un especie en extinción y más ahora que el grifo está cortado, los bancos prefieren cosas más seguras y las tres efes, como dicen en las américas (family, friends and fools), tampoco están por la labor, ni siquiera los muy fools.

Por: Javier Unda


¿Emprender? Eso era algo que se llevaba antes. Que si Hewlett y Packard en su garaje, Henry Ford y sus líneas de ensamblaje del Model T, e incluso Brin y Page y su tesis doctoral hace no tanto. Historias que escuchábamos en la universidad, todo está inventado, ahora la gente quiere trabajos seguros hiperblindados. Yo, sinceramente, no lo entiendo, porque esto no ha hecho más que empezar.

El lunes pasado tuve la suerte de asistir al evento organizado por el MIT Enterprise Forum (MITEF) en Madrid. Se trata de un foro de emprendedores organizado por la prestigiosa escuela americana aquí en España. Curioso mix pensé; España, emprendedores y MIT. ¿Por qué se habrán molestado en venir?

Pero mayor fue mi sorpresa cuando anunciaron que este evento era sólo el primero de la lista. Estaba ya en marcha la fase nacional de su famoso TR35 (premios a los jóvenes innovadores de menos 35 años con mayor potencial). Y no contentos con esto, trasladarían su prestigiosa convención Emtech (reúnen a inversores con oportunidades en las nuevas tecnologías) a España, concretamente Málaga; hasta ahora sólo había salido de Massachusetts dos veces para ir a India y Singapur.

Y es que parece ser que el MIT ha visto el potencial de los emprendedores españoles, así que allí fui con la pretensión de escuchar unos buenos consejos para tener éxito a la hora de emprender. Claves que me gustaría compartir con vosotros. Del gran panel de ponentes me gustaría compartir las ideas principalmente de dos: Richard Kivel, chairman mundial del MITEF y Sebas Muriel, VP de Tuenti.

Como apuntó el americano, estamos en una época de inversores cada vez más sofisticados o, como lo veo yo, más miedosos mejor informados. Esos fools de los que hablábamos antes, ya no lo son tanto, y convencerles es cada vez más difícil. Así pues, si ellos cada vez dedican más tiempo a hacer due dilligence, más tiempo tendrás que dedicar tú a prepararte para el mismo. Debes asegurar que tienes el equipo y la tecnología adecuada al alcance, haber testado el valor de tu proposición en todos los escenarios posibles, estudiando la existencia y tamaño del mercado potencial y, por último pero no por ello menos importante, mostrar una salida rápida de emergencia. No hay piloto que se suba a su F18 sin asegurarse de que el paracaídas del asiento eyectable está plenamente operativo.

Kivel, apoyado en su experiencia en este ámbito, dio tres consejos claros para todo emprendedor con una buena idea.:

1. Contrata a gente más inteligente que tú. Rodéate de los mejores ya que probablemente les necesitarás. Aunque sea tu idea, jamás podrás ponerla en práctica solo, hay demasiados frentes que cubrir y fuegos que apagar.

2. Consigue más capital del que estimas que necesitas. La experiencia dice que un buen colchón es crucial. Las estimaciones financieras ya son “malas” cuando existe un histórico, más aún cuando se trata de algo completamente nuevo.

3. Haz networking de un modo global. Tanto para acceder al capital, como para buscar miembros del equipo que estás creando o las tecnologías que necesitas. La pieza que te falta puede estar al otro lado del mundo. Eso antes era un problema, ahora una ventaja.

Por otro lado, Sebas Muriel, resaltó una idea muy importante para entender el entorno. Hace años, era el cambio tecnológico el que generaba el cambio social. Fue el teléfono el cambio en el pueblo de su abuela tal y como comentó. Pero ahora es diferente, es el cambio social el que empuja cada vez más la innovación tecnológica. Antes se creaban productos en el laboratorio y había que explicar a los comerciales qué era eso para ver si lo podían vender; ahora es el comercial el que le dice al ingeniero qué pide el mercado. El laboratorio y el mercado están más interconectados que nunca, y aún les que da mucho camino por recorrer.

Como decía al principio, esto no ha hecho más que empezar. Lo que Kivel llamó el ecosistema emprendedor, la creación de comunidades que permitan la interacción entre académicos, emprendedores e inversores, es cada vez mayor. Hace tan sólo diez años ese ecosistema en España era una utopía con la que unos pocos soñaban.

Finalmente, en absoluto está todo inventado. Ya hoy hay ideas en marcha que cambiarán el mundo en menos de 5 años, desde múltiples desarrollos que mejorarán la nube, a baterías de estado sólido que nos traerán finalmente los coches eléctricos. Y alrededor de esas ideas, hay cientos de desarrollos, plataformas y otras “subideas” necesarias para su perfeccionamiento y comercialización. Lo que hoy conocemos como Internet no fue una sola idea, ha surgido como el cúmulo de millones de ideas de gente de todo el globo. Existe un mundo lleno de oportunidades sólo para aquellos que se atrevan a cogerlas, creérselas y hacer que se las crea otro. Al fin y al cabo, si se trata de una especie en extinción, debe ser porque tienen algo único.

Fuente: Cotizalia

No hay comentarios:

Publicar un comentario