lunes, 25 de abril de 2011

Superando el estrés: 9 tips para hacer frente al desgaste

El síndrome de burnout es un padecimiento (cada vez más común) que se produce principalmente a causa de factores estresantes emocionales e interpersonales que se presentan en el día a día. ¿Es posible evitarlo sin dejar de cumplir con nuestras obligaciones? Algunos consejos a tener en cuenta para no dejarse consumir por la rutina.

1. Hacer un inventario

Es ampliamente conocido que escribir nuestras ideas es una costumbre saludable, por eso, se aconseja hacer una lista de todas las situaciones que hacen que nos sintamos estresados, ansiosos, preocupados, frustrados e indefensos. La idea no es agregar otra obligación, realicen este ítem de a poco: es un proceso a largo plazo, en el cual irán agregando detalles de acuerdo a lo vivido.

2. Meditar acerca de nuestros problemas

Al lado de cada ítem del inventario, traten de escribir una o más maneras posibles de reducir el estrés asociado e intenten implementarlas en su vida. Quizá no se les ocurra nada al principio, pero no dejen de pensar en las diferentes soluciones: alguna idea va a salir.

No se frustren si no ven cambios inmediatos o si no se sienten distintos: el estrés no se produce de un día para otro, es un proceso acumulativo. Es así que la recuperación y los cambios tardarán más de un día en aparecer. La idea es cambiar el estilo de vida, y eso no es algo fácil: hay que ser consistentes y no abandonar en el primer intento.

3. Aprende a decir “No”

Evita tomar nuevos compromisos o responsabilidades. Si bien uno tiene que vivir en el mundo real y hacerse cargo de ciertas situaciones, esto no quiere decir que responsabilizarse por todo.

Es una tendencia bastante común: decir que no es difícil a veces, pero uno tiene que pensar qué es lo que se esta ganando y cuánto cuesta hacerlo. A partir de eso verán que hay ciertas situaciones en la que es mejor dar un paso al costado.

4. Delega tanto como te sea posible

Un tema muy cuestionado, sobretodo para todos aquellos que sean típicas víctimas del burnout. Delegar actividades es algo que la mayoría de las personas que sufre este tipo de inconvenientes suele evitar hacer.

Hay que intentar determinar qué es lo que uno hace mejor, y hacer lo posible para dedicarse solo a eso. No se hagan falsas ideas sobre lo que se “ahorra” al realizar actividades extra: las verdaderas consecuencias se ven a mediano/largo plazo.

5. Toma descansos entre grandes proyectos

El estrés deja al cuerpo y a la mente en una situación de debilidad.

Por eso, eviten saltar de un proyecto absorbente a otro: háganse un espacio para ustedes, de esta forma darán una chance a que sus cuerpos y mentes se recuperen y estén en óptimas condiciones para enfrentar un nuevo desafío.

 

Los gadgets, como los diferentes dispositivos móviles (celulares, notebooks, netbooks), computadoras y demás, pueden consumir grandes cantidades de tiempo y energía.

Intenta alejarte de ellos lo más que puedas, aunque sean tu principal fuente de trabajo/entretenimiento. Dejen un espacio para ustedes mismos, alejado de la cotidianidad.

6. Socialicen fuera de su grupo profesional

Esto puede proveer perspectivas más frescas, estimular nuevas ideas y ayudarlos a que descubran recursos que todavía no conocían. Intenten no cerrar sus mentes y no se nieguen a reconocer el valor de nuevas percepciones.

7. Resistan la tentación de llevar el trabajo a la casa

Si bien es una realidad que los trabajos tienen que hacerse en tiempo y forma y que siempre hay algo para hacer, es importante discernir entre el espacio de trabajo y el espacio personal.

Por más que trabajen desde sus casas, intenten separar estos dos mundos lo más que puedan. Destinen un área especial para trabajar y otra para distenderse. Al fin y al cabo, se darán cuenta que no estarán haciendo ninguna de las dos cosas de forma plena.

8. Enfocarse en el esfuerzo, no en los resultados

Ni siquiera los más inteligentes y dedicados pueden lograr grandes éxitos todos los días. Recuerden dedicarse a mejorar su vida, no es sano ni meritorio trabajar sólo para obtener grandes resultados.

9. Considera unirte a un grupo de apoyo

Si bien un grupo de apoyo puede sonar como un grupo de rehabilitación, no necesariamente tiene que serlo. Puede tratarse de una organización profesional que provea de soporte o tutoría, hasta de un grupo de amigos que se juntan a charlar y a compartir ideas.

Cualquiera sea el medio que elijan, un grupo de apoyo nos ayuda por dos motivos:

1. Compartir sentimientos ayuda a reducir el estrés
2. Juntarse con otras personas elimina el aislamiento, una consecuencia común de las personas que sufren el síndrome de burnout.

Finalmente, un consejo en general: redescubran su pasión.

Todas las personas con gran potencial y compromiso tienen algo en común, la pasión. Si son como la mayoría de las víctimas de burnout, seguramente hayan perdido su norte y se sientan físicamente exhaustos y emocionalmente derrotados. Por eso, volver a focalizase o encontrar nuevas pasiones los llenará de una energía incomparable.

Redefinan sus roles en el trabajo y en la casa, organízense y sepan separar ambos mundos. Esta “redistribución” de carga hará que puedan llegar cada día más alto.

Consejo personal: busquen una actividad que los haga alejarse de su trabajo y preocupaciones, y que a la vez les genere algún tipo de satisfacción. ¿Cuál es su cable a tierra? El mío es la cocina.

Fuente: WebAyunate  

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