viernes, 25 de febrero de 2011

¿Emprender desde cero? Pruebe a hacerlo adquiriendo una empresa

empresa-lateral4.jpg (285×285)
¿Se ha planteado alguna vez la posibilidad de emprender adquiriendo una empresa que ya existe? Esta tendencia, aún joven en España, puede resultar más sencilla que abrir un negocio desde cero. Y constituye una oportunidad para empresarios experimentados que no encuentran oportunidades laborales o que, simplemente, quieren empezar un nuevo negocio sin jugársela en exceso. "Es menos arriesgado para un empresario con una larga trayectoria que para un emprendedor sin experiencia en el sector", comenta el business angel Luis Martín Cabiedes, socio de Cabiedes and Partners y experto en la compra de compañías.

A pesar de que la mayoría de los consultores consideran que la crisis es el mejor momento para adquirir una empresa en quiebra, la incertidumbre y el cierre del grifo financiero frenan a los compradores. En 2010, la cifra de adquisiciones se mantuvo estable respecto al año anterior (se cerraron alrededor de 2.300 operaciones), considerado el peor ejercicio. De todas esas compras, el 74% afectaron a pequeñas firmas.

Enrique Quemada, consejero delegado de One to One Capital Partners (firma que ha participado en más de 300 operaciones de inversión, fusiones y adquisiciones) y autor del libro ¿Puedo comprarme una empresa? Yes you can, insiste en que la recesión plantea el mejor escenario posible, ya que muchas compañías están esperando una llamada de ayuda. Ahora bien, ¿qué pasos debe seguir el emprendedor que quiera adquirir un negocio ya existente? Los expertos lo explican:

¿Dónde acudir?
"No existe una base de datos de empresas en venta", señala Enrique Quemada. Sin embargo, es posible conseguir información en bancos de inversión, asociaciones empresariales, gestorías, sociedades de capital riesgo y, además, en muchas ocasiones la propia empresa anuncia en Internet que está en venta. Quemada recomienda a los empresarios interesados "que hagan un análisis personal y profesional sobre sus capacidades; ello les permitirá reducir su foco de interés y facilitará el proceso". Por su parte, Christophe Sougey, consejero delegado de Plimpton 322-Staci Ibérica, recomienda que el empresario busque opciones dentro de sus posibilidades. "Es conveniente visitar compañías que necesiten mejorar su imagen, su trabajo y su posicionamiento".

Perfil del comprador:
No hay un perfil determinado, aunque la tendencia resulta más atractiva para directivos conocedores de este tipo de operaciones. Este colectivo sabe dónde tiene que buscar y cómo convencer o relacionarse con los miembros de la compañía en venta. En muchos casos, éstas son sociedades cuyos propietarios superan los 70 años y que se encuentran con que sus hijos no quieren continuar con el negocio familiar. Ese relevo puede producirse con un emprendedor externo, según explica Quemada: "Muchos jóvenes preparados pueden coger el relevo de estas empresas obsoletas, ayudándolas a internacionalizarse".

Analizar la empresa objetivo:
Antes de empezar a buscar financiación, es imprescindible analizar bien la empresa en venta. "Es necesario hacer un análisis previo de la compañía, porque luego los problemas te los quedas tú", cuenta el asesor de One to One Capital Partners. Se debe investigar la empresa con dedicación, conocer cada uno de los pasos de la compra e intentar no enamorarse de la compañía antes de tiempo, algo que les ocurre a muchos inversores. Es fundamental tener la cabeza fría. También debe analizarse el coste de integración de los trabajadores (a través, por ejemplo, de cursos de formación). "La transparencia es fundamental; sin ella no hay compra", señala Christophe Sougey. Es conveniente acudir a asesores profesionales que le guíen a lo largo de todo el proceso, ya que muchas compañías intentarán ocultar sus deudas.

Búsqueda de financiación:
Muchas empresas cargan con una deuda importante pero, según Enrique Quemada, "si llegas a los bancos e inversores con una idea innovadora y prometes cumplir con los pagos, éstos apostarán por ti". No obstante, también existen ayudas públicas del Instituto de Crédito Oficial (ICO) en las diferentes comunidades autónomas.

Una vez en la empresa:
Una vez que se ha cerrado la negociación y el comprador aterriza en la compañía, la transparencia sigue siendo un factor clave: es preciso explicar a los empleados los pasos que se van a dar e incluso hacerles partícipes del proceso. Un error frecuente es no tener en cuenta el choque cultural que pueden vivir los trabajadores. La fase de integración es fundamental para tener éxito. "En una ocasión, me ocurrió que un empleado rechazaba mi presencia en la empresa. La colaboración del anterior dueño fue crucial", explica Luis Martín Cabiedes. También 
es importante realizar un inventario de los clientes de la empresa.


Fuente: El Economista

No hay comentarios:

Publicar un comentario