domingo, 31 de octubre de 2010

Atrévete al cambio y alcanza el éxito


Conozco a muchas personas que siempre hablan de iniciar ideas de negocios pero nunca llegan a hacer nada por el temor que les produce fracasar y por que tal vez se encuentran tranquilos con lo que vienen haciendo. La pregunta que se hacen es obvia ¿por qué arriesgarme a iniciar una nueva idea de negocios si ahora vivo tranquilo?

Y es cierto, para muchos entrar al mundo de los negocios no es una opción pero para muchos otros les encantaría ser emprendedores y dueños de su propio negocio pero nunca llegan a hacer nada por que los paraliza el miedo a las cosas nuevas y el miedo al fracaso.

Si quieres tener éxito en los negocios sal de tu zona de confort

Si ese es tu caso, lo primero que tienes que hacer es salir de tu zona de confort que te hace vivir, yo no diría de forma tranquila sino conformista.

Esto es un tema que requiere evidentemente una pregunta personal sobre lo que quieres hacer con tu vida, si te gusta el mundo de los negocios entonces atrévete al cambio.

Hazlo de a poco. Tal vez probar con algún negocio para desarrollar los fines de semana puede ser una buena opción para que vayas probando si los negocios son lo que en verdad quieres.

Conoce lo peor que te puede pasar y acéptalo

Pero más allá de salir de la zona de confort aún puedo tener miedo al fracaso y eso me puede impedir crecer hacia un negocio de tiempo completo.

¿Qué pasa si pierdo todo mi dinero? Una estrategia que funciona no es pensar que eso no pueda pasar sino todo lo contrario. Nadie, absolutamente nadie, le puede garantizar que una idea de negocios será rentable y exitosa. Es parte de los negocios la posibilidad de fracasar y sí, puede pasar que llegue a perder todo su dinero.

Lo que usted debe hacer para vencer el miedo a iniciar un negocio es el aceptar que ese fracaso puede pasar y prepararse para que ello pase.

Fracasar en los negocios no es malo en sí mismo, lo importante es saber como enfrentaremos esos fracasos y obviamente tratar de tener más éxitos que fracasos.

Suerte, y siempre ten presente que el éxito está allí, sólo debes atreverte a tomarlo.

El emprendedor: una persona desesperada por aprender



Siempre escucho a las personas intentado encontrar el problema clave fundamental en la creación de empresas. Escucho ideas como el efectivo de dinero, el conocimiento, la red de contactos, la dedicación y sacrificio, el estado civil, el gobierno, los impuestos, etc.

Me llama mucho más la atención escuchar ensayos sobre lo que un emprendedor falla. Aquí la lista es más larga y la euforia con la cual cada persona identifica esta “falla” es aun más intensa.

Hay que recordar que todo en la vida no tiene una solución mágica, más si existe la búsqueda continua y el esfuerzo constante de corregir el rumbo y llegar a lograr lo que nos proponemos.

Tanto miedo tenemos a aprender que buscamos lugares donde nos brinden educación. Y es que la diferencia entre aprender y educar es muy grande.

Un emprendedor es una persona desesperada por aprender, más que por educarse. El aprender es parte de cada uno de nosotros, motivado por la curiosidad asociada a nuestra definición de ser humano.

Un niño logra aprender muy rápidamente todo cuanto a su alcance. Sin embargo recibe educación para complementar aquello que no tiene cerca, para de esta forma poder crear un “estándar” de comunicación, de relación, de pensamiento y en general el “estándar” para pertenecer a una sociedad.

Podemos ver que la educación es el resultado de la creación de una secuencia de conocimientos resultado de la experiencia previa, documentadas en, por decirlo, un “índice” que se imparte de forma “obligatoria” a todas las personas para que formen parte de la sociedad. Es por ello que la forma y contenido dela educación depende de la historia, costumbres, ideologías y cosmovisiones de la sociedad en la cual uno se encuentra. Así como todo elemento complejamente estructurado resultado de la experiencia previa, resulta difícil cambiarse y adaptarse a nuevas realidades, tecnologías y pensamientos. Visto de otra formala educación es resultado de la adición gradual de conceptos e ideas “de todos para todos”.

Todo lo contrario sucede con el aprendizaje. El aprendizaje esta guiado por nuestra curiosidad impetuosa de entender ¿por qué? Es un proceso interno individual mediante el cual cada persona, a través del ensayo y error, observa, analiza, teoriza, verifica y concluye modelos de la realidad. De esta forma el aprendizaje se vuelve un proceso interactivo, donde existe un intercambio constante de información entre nosotros y nuestro entorno. Resultado de esto es que existe una mayor retención cuando aprendemos algo.

Es muy conocida la historia sobre el fuego (que viene en una cajita muy atractiva de fósforos o en un encendedor) cuando a un niño queremos instruir sobre su peligro. Podemos indicarle cuantas veces podamos que no debe hacerlo, sin embargo no es hasta que el niño aprende que el fuego efectivamente quema que realmente integra eso en su modelo de realidad.

Sin embargo el camino del aprendizaje está plagado de errores y perdidas “aparentes” de tiempo. Y digo “aparentes” porque muchas veces algo que aprendimos que en un momento parece una pérdida de tiempo con el tiempo se transforma en la respuesta a nuestras plegarias. Sin embargo enfrentar nuestro temor de equivocarnos al “invertir” tiempo en algo que “no sea útil” hace que cada uno prefiera recibir educación en lugar de buscar aprendizaje. Dado quela educación es una secuencia estructurada de conocimiento, y es estructurada por las mentes “más hábiles” de nuestra sociedad, pensamos que existe menos posibilidad de equivocarnos que el enfrentar solos las decisiones sobre “que conocimiento debo buscar para mejorar mi vida”.

Justamente en este punto es que debemos entender porque un emprendedor logra lo que otros no. Esta forma de enfrentar el miedo a equivocarse (o miedo al error) hacer que el emprendedor defina un rumbo para si mismo y confíe en poder lograrlo pese a estar minado de problemas, fracasos y errores. Esta confianza de escuchar su propia voz lo guía y motiva, mas aun a enfrentar las caídas, entendiendo que cada error o fracaso se traduce en unaprender convirtiendo una aparente “pérdida de tiempo” en un “tiempo de aprendizaje”. Logrando ver en donde todos ven un desperdicio de tiempo, una capitalización mediante la creación de conocimiento.

Nuestra sociedad esta “detenida” por miedo al error. Lamentablemente nuestro modelo educativo no encuentra otra manera para motivar a los estudiantes a educarse más que valiéndose en la amenaza de obtener una “mala nota” en los exámenes o métodos de calificaciones. Y es por ello que nuestra educación es reactiva, empujando a losestudiantes a recibir información (información que ellos no solicitan y que muchas veces no entienden porque la tienen que recibir). En vez de buscar generar curiosidad por el conocimiento, buscamos generar temor por la “mala nota” es decir terror al error.

Resultado de ello es que las personas tienen miedo a equivocarse y no es más que sobre caminos seguros que buscan crecer. ¿Cómo es posible entonces crear un resultado diferente al que siempre obtenemos?

Es así que el emprendedor buscar generar confianza sobre si mismo, sobre sus ideas y sobre el camino que recorre, con la idea clara de alcanzar el objetivo que el ha definido confiando en ponerse de pie cuantas veces sea necesario y tomando decisiones en pro de lograr ese objetivo muy a pesar que los demás le digan que esté equivocado. Y es que el emprendedor logra ver relaciones de causalidad que otros no y son estas relaciones que le dan la confianza de poder alcanzar el objetivo siguiendo un camino diferente al que el resto toma. ¿Pero no es sin embargo el objetivo de un emprendedor diferente al del resto? ¿No es acaso que el emprendedor buscar arriesgar y tener libertar cuando las personas buscan seguridad y un horario fijo de trabajo? ¿No es acaso que el emprendedor está decidido a ser su propio guía cuando las personas buscan ser empleados en empresas donde “guían” sus días y horas?

Si existe una diferencia tan básica entre un emprendedor y una persona tradicional, ¿No deberían ser entonces los objetivos diferentes y a su vez los caminos a seguir diferentes? Y si los caminos diferentes son, ¿Cómo es posible que aquellos que buscan un objetivo distinto al tuyo, sin ninguna experiencia en recorrer el camino del emprendedor puedan decirte si estas en lo correcto o no?

sábado, 30 de octubre de 2010

Asertividad. Cuando digo no, me siento culpable


Asertividad"Lo más importante que aprendí a hacer después de los cuarenta años fue a decir no cuando es no." Gabriel García Márquez

Por Oscar

Si no sabes decir no a lo mejor lo que voy a comentar te va a interesar. Por aclamación popular, en particular Senior Manager y David, tras Como encajar las críticas y Aprender a escuchar hoy toca un post sobre la asertividad. ¿Mande? ¿Cómo? ¿Qué no te suena de nada? ¿Qué no viene en el diccionario? Vale, vale comencemos por el principio, es uno de mis temas favoritos que no viene mal repasar de vez en cuando.

Es lógico pensar que por el mero hecho de existir se nos planteen problemas, es igualmente lógico prever que seremos capaces de enfrentarnos eficazmente a esos problemas. A parte de nuestro parecido con el mono, unos más que otros también hay que decirlo, tenemos en común con los animales la lucha y la huida como modos de enfrentarnos a los problemas. Los mecanismos defensivos del tipo ira-agresión, miedo-huida y depresión-retirada no son de gran utilidad en nuestro mundo civilizado. Pocas veces resultan eficaces y raramente alivian. Lo que nos diferencia de los animales es nuestro gran cerebro, nos ofrece una tercera posibilidad para la resolución de problemas: la palabra.

La interacción con los demás nos plantea problemas. Ante peticiones de otra persona solemos plantearnos lo siguiente: "Cuando digo "No" me siento culpable. pero si digo "Si" iré en contra mía". Es aquí donde entra en juego la asertividad.

¿Qué es la asertividad?

"Comportamiento comunicacional maduro en el que la persona ni agrede ni se somete a la voluntad de otras personas, sino que expresa sus convicciones y defiende sus derechos." Asertividad.Wikipedia

La asertividad es por tanto, una habilidad social que reune las conductas y pensamientos que nos permiten defender los derechos de cada uno sin agredir ni ser agredido. Significa defender tus derechos, hacerte valer, decir no cuando es que no y no dejarte pisar.

¿Para qué sirve la asertividad?

1. Favorece la confianza en uno mismo y en nuestra forma de expresarnos.
2. Genera bienestar emocional.
3. Mejora la imagen social ya que promueve el respeto de los demás.
4. Favorece las negociaciones.

Derechos asertivos.

Nuestros derechos asertivos constituyen una estructura básica para la sana participación de cada individuo en toda relación humana.

1. Tenemos derecho a juzgar nuestro propio comportamiento, nuestros pensamientos y nuestras emociones, y a tomar la responsabilidad de su iniciación y sus consecuencias.
2. Tenemos derecho a no dar razones o excusas para justificar nuestro comportamiento.
3. Tenemos derecho a juzgar si nos incumbe la responsabilidad de encontrar soluciones para los problemas de otras personas.
4. Tenemos derecho a cambiar de parecer.
5. Tenemos derecho a cometer errores... y a ser responsable de ellos.
6. Tenemos derecho a decir: "No lo sé".
7. Tenemos derecho a ser idependientes de la buena voluntad de los demás antes de enfrentarnos con ellos.
8. Tenemos derecho a tomar decisiones ajenas a la lógica.
9. Tenemos derecho a decir: "No lo entiendo".
10.Tenemos derecho a decir: "No me importa".

Técnicas para ser más asertivo.

1. Disco rayado. Uno de los aspectos más importantes de ser asertivos consiste en ser persistentes y en repetir una y otra vez lo que queremos, si enojarnos, irritarnos ni levantar la voz.

2. La autorrevelación. Revelar información acerca de nosotros mismos; cómo pensamos, sentimos y reaccionamos ante lo que nuestro interlocutor nos dice, permite que la comunicación social fluya en ambas direcciones.

3. Banco de niebla. Podemos lanzar un objeto a través de la niebla sin que ello le afecte. De igual forma si te critican no niegues la crítica y no contrataques con otra crítica. Al no ofrecer resistencia la otra personas desistirá.

4. Interrogación negativa. "No comprendo. ¿Qué hay de malo en...?" Este tipo de preguntas hacen establecer un diálogo que nos lleve al fondo de la cuestión. Permiten dar una respuesta no defensiva y buscar la verdadera causa que hace a la otra persona criticarnos.

5. Aserción negativa. "Es cierto. No estuve muy acertado.". Para modificar nuestra creencia de que los errores son malos basta con aceptarlos como tales: los errores son errores y nada más que errores.

Fuente: El Inconformista 

ENTRANDO EN LA ZONA

Hay un lugar en el cual puedes concentrarte, donde puedes ser efectivo, donde puedes establecer una sólida conexión con lo mejor que tienes para ofrecer. No es un lugar físico, sino un lugar que puedes encontrar dentro de ti.

Tienes una manera de dejar de lado las distracciones, de prestar absoluta atención a la tarea que tienes entre manos. Tienes una manera de elevarte por encima del ruido, de la confusión y de las preocupaciones superficiales que de otro modo te mantendrían atado.

¿Dónde está ese lugar, cuál es ese camino? Lo podrás encontrar siendo fiel a tus metas más preciadas, a tus objetivos más profundamente guardados.

Lo alcanzarás aceptando y permitiendo que seas tú, ese que realmente eres, quien maneje tus pensamientos y acciones. Se llega a él respetando tus más preciados sueños, manteniéndolos justo frente a ti y sabiendo que tu vida los hará realidad.

Recuérdate a ti mismo quién eres, lo que tienes para ofrecer, la visión que puedes entregar al mundo. Esto te colocará en una zona en la cual tu pensamiento se tornará claro y enfocado, y tus acciones producirán los resultados que buscas.

Sea lo que fuere que pueda estar sucediendo en el mundo que te rodea, hay una manera de ingresar en una zona de objetivos concretos y efectividad intensificada. Conecta con quien realmente eres, y estarás allí.

viernes, 29 de octubre de 2010

La Formación Profesional para el Empleo


La cualificación constituye el valor principal del trabajador y trabajadora en cuanto tal: se es trabajador porque se sabe hacer algo. De este principio se deduce que la Formación Profesional como vía de acceso y mejora de una cualificación, que entendemos como un proceso permanente a lo largo de toda la vida, es un derecho de los trabajadores y de las trabajadoras.

Por tanto, la cualificación de los trabajadores, su desarrollo y su reconocimiento, al ser una cuestión esencial para el trabajador, pertenece al núcleo de la negociación colectiva y de la acción sindical, ya que la negociación colectiva no debe limitarse, entre otras cosas, a la cantidad del trabajo, sino que debe extenderse a la calidad del mismo. La formación profesional para el empleo debe ser una prioridad estratégica, un derecho y un deber de todos los trabajadores y trabajadoras.

La cualificación está íntimamente relacionada con el acceso, el mantenimiento y la calidad del empleo, del que es una condición necesaria, aunque no suficiente. De aquí se deduce la consideración de la formación profesional como una de las políticas activas de empleo más potente, pero no única.


"No es la solución a la crisis, pero sí una ayuda necesaria, ya que es fundamental para conseguir y mantener el trabajo"
Su mayor capacidad viene dada, precisamente, de su integración con el resto de las políticas activas de empleo. No es la solución a la crisis, pero sí una ayuda necesaria, ya que es fundamental para conseguir y mantener el trabajo. Por ello se debe apostar por la Formación Profesional para hacer frente a la crisis en lugar de pensar en recetas basadas en el abaratamiento de los despidos

La mejora de las Cualificaciones Profesionales es una condición indispensable para impulsar la estructura económica de los territorios, la competitividad de las empresas y la calidad del empleo, como consecuencia desarrollo económico, creación de empleo y mejora del ya existente.

A la vez, debe permitir que el trabajador y la trabajadora, a través de un acceso fácil y coherente a la formación a lo largo de su vida profesional, pueda ejercer su “derecho individual” al aprendizaje permanente y al desempeño eficaz de un empleo.

La defensa de una mejor cualificación de los trabajadores y trabajadoras debe vincularse con mejores condiciones de empleo y trabajo. Por tanto, Desarrollo Económico, Diálogo Social y Formación Profesional son tres conceptos que necesariamente deben estar vinculados y estar dirigidos a favorecer la cualificación de los trabajadores.

En este sentido, la Formación Profesional ha de ser un instrumento fundamental para la promoción personal y profesional de los trabajadores, en la medida en que incide en el acceso al empleo, el mantenimiento del mismo y la mejora de las condiciones de trabajo. Asimismo, permite poner en práctica el principio de igualdad de oportunidades, especialmente para los colectivos más desfavorecidos y para aquellos que tienen menor cualificación.

Quisiera destacar que la consolidación de un sistema de formación a lo largo de toda la vida, constituye una apuesta de futuro hacia la economía del conocimiento.

Las economías europeas más competitivas son aquellas que gozan de un alto contenido en capital humano. En este sentido, es de destacar, que la mejora de la productividad pasa por políticas que requieren un esfuerzo a largo plazo en educación, Formación y en I+D+i.

Habría que señalar que la mejora de la productividad y competitividad de la economía valenciana , así como el necesario cambio del modelo productivo, no puede quedar aplazada a medio y largo plazo. La mejora de la competitividad y de la productividad es un reto y una exigencia en el presente, que hay que hay que continuar abordando e impulsando mejorando la cualificación de la población actual activa.

Ello requiere, por tanto, un buen sistema de Formación Profesional Reglada y sobre todo un buen sistema de Formación Profesional para el Empleo.

En definitiva, la opción debe ser el trabajo estable, de calidad, y con derechos, donde la cualificación profesional de los trabajadores sea el elemento central, por lo que se hace necesario impulsar el derecho de los trabajadores y las trabajadoras a procesos formativos permanentes, bien desde la óptica de la especialización, desde la readaptación profesional, como desde la cobertura de expectativas individuales, facilitando y potenciando que el sistema formativo sea capaz de adaptarse a las necesidades de la economía y de su capital humano.

Fuente:RRHHMagazine