sábado, 27 de noviembre de 2010

Razones para no emprender y motivos que condenan al fracaso a los emprendedores


- Problemas para producir y operar: Falta de capacidad técnica para manejar la producción y las operaciones, desconocimiento del sector en que se opera, negligencia y poco interés en el negocio, dificultades de suministros (materias primas y materiales), altos costes de operación, mal manejo de las compras, poca experiencia previa con los productos gestionados, falta de sistemas de información eficaces, deficiencias graves en los procesos internos, altos niveles de desperdicios y despilfarros, mala gestión del tiempo, error en el cálculo del punto muerto o de equilibrio, operar en un sector con un punto muerto o de equilibrio muy alto, desconocimiento de los ciclos de vida de cada actividad y similares.

Por Senior Manager

- Problemas para controlar: Manejo inadecuado de los créditos y las cobranzas, fraudes, desconocimiento del verdadero estado financiero de la empresa, gastos innecesarios, errores graves en materia de seguridad, mal manejo de los inventarios, fallos graves en los controles internos, deficiencias en el control presupuestario y de gestión, mala gestión en materia de endeudamientos y liquidez, mala gestión de los fondos y similares.

- Problemas en la planificación: Deficiencias graves en el establecimiento de las estrategias, inexistencia de planes alternativos, establecer objetivos y expectativas poco realistas, inexistencia de un plan de negocios, planificación inadecuada, crecimiento no planificado, falta de previsión, falta de estudios de preinversión y similares.

- Problemas en la gestión: Incapacidad para rodearse de personal competente, falta de experiencia, excesivas inversiones en activos fijos, deficiencias en las políticas de personal, ausencia de políticas de mejora continua, falta de capacitación del responsable máximo de la empresa, deficientes sistemas para la toma de decisiones y la solución de problemas, gestión poco profesional, resistencia al cambio, renuencia a consultar a externos a la empresa, sacar del negocio mucho dinero para gastos personales, mala selección de socios, no conocerse a si mismo, dejarse absorber por la parte agradable del negocio, tener actitudes negativas frente a los colaboradores, nepotismo, mala gestión de los riesgos, incumplimiento de obligaciones impositivas y laborales, falta de liderazgo del emprendedor, poca claridad en la definición de los objetivos, desaliento ante los primeros obstáculos importantes, pobre cultura empresarial, falta de experiencia en la parte administrativa del negocio.

Así que como pueden apreciar, las oportunidades para los emprendedores son pocas si consideramos que van por cuenta propia… Resultado… Emprender = Fracaso (más de lo mismo). Los empresarios de siempre seguirán en su corriente y los jóvenes seguirán interesados en convertirse en empresarios con grandes posibilidades de fracasar y sólo tendrán éxito aquellos que reciban ayuda económica y asesoramiento directo (familia, allegados y franquicias).

El resto podrá intentarlo pero la mayoría fracasará por dos simples razones: Por tenerlo casi todo en contra y porque en el corto plazo el sacrificio no compensa los beneficios…. Ojo que no he sido para nada negativo… más bien, he tratado de ser lo más realista posible. Y que conste que jamás he dicho que no se pueda emprender ni que no sea posible alcanzar eso que llaman éxito. Así que por favor no me malinterpreten… El punto que siempre he defendido es que no vale la pena emprender si ya sabemos que sólo el 20% lo consigue (luego de muchas penurias) y además, siempre existirán muchas otras fórmulas para conseguir el éxito sin la necesidad de arriesgar todo lo que tenemos.

Reflexión:

Los que incitan a la gente a emprender suelen terminar sus artículos con proverbios como este:
El que quiere hacer algo, halla un medio; el que no quiere hacer nada, encuentra una excusa”
Proverbio Árabe
Por favor, no se dejen influenciar psicológicamente por lo expresado ni por otros proverbios mal interpretados, ya que ciertamente (éste) podría interpretarse como: “el que no quiere emprender sólo se excusa ante los riesgos”. Pero yo lo interpreto como: “el que quiere trabajar por cuenta propia y tener éxito está también incluido en el proverbio”.

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