sábado, 13 de noviembre de 2010

Hablemos de negocios


Cuál es el objetivo fundamental de la empresa?

¿Cuál es tu objetivo principal en ella?

¿Por qué vale la pena seguir intentándolo?

Estas preguntas son fundamentales en algún momento para todo emprendedor que ha tomado la decisión de desarrollar su propio proyecto, embarcándose en este desafiante mundo empresarial.

A pesar de ser comunes no siempre obtienen respuesta y es sorprendente la cantidad de emprendedores que en ningún momento han hecho una pausa para poder replantearse su proyecto a partir de estas premisas básicas.

Es muy frecuente que el emprendedor se asuma a sí mismo como el principal ariete de la organización, el que debe estar al frente de la batalla dando los golpes mas importantes, a veces se asocia la idea de Trabajo duro es igual a negocio rentable, ¿Pero es esto realmente así?, ¿Hay que sudar a mares para poder tener un negocio redituable?

Piénsalo, si el esfuerzo físico del trabajo duro fuera directamente proporcional al monto de las ganancias, entonces albañiles, obreros y campesinos serían multimillonarios, ellos si que tienen jornadas desgastantes y de mucho trabajo desde el punto de vista físico y no por eso reciben grandes ingresos.

Si el trabajo DURO, no es equivalente a los ingresos, entonces ahí podemos encontrar un indicio para responder a esa pregunta constante que nos hacemos los emprendedores en el sentido de ¿Por qué si trabajo tanto no logro consolidar mi negocio? La respuesta está en el uso que hacemos de nuestros recursos, es decir, en el trabajo inteligente.

Concentrémonos en la primera de las preguntas con las que inicia este artículo ¿Cuál es el objetivo fundamental de la empresa? Esto es expresar de manera clara la razón de la creación y existencia de este proyecto denominado empresa, puede ser producir algún bien o servicio que cubra determinada necesidad, lograr un cambio en la vida de las personas o clientes, prestar un importante servicio social, transformar el entorno inmediato, en otras palabras, define cual es el foco y orientación de la empresa.

Cuando escribo sobre objetivos viene a mi mente una situación como esta, imagina que eres vendedor de boletos de autobús en una linea que cubre los principales destinos del país y un pasajero llega a comprar su boleto, se acerca a ti y te dice, ¿Puede por favor venderme un boleto? Tu respuesta obvia sería, claro, ¿Dígame cual es su destino? Imagina ahora que el tiene una reacción de sorpresa y te responde, "Eso no es asunto suyo, usted solo véndame un boleto".

Esta es una situación absurda ¿Cierto? Pero piensa por un momento si no es similar a muchas situaciones de nuestra propia vida en que queremos un boleto pero no sabemos a donde dirigirnos, quien no tiene un destino seguro no llega y si acaso llega, ten por seguro que ni se entera.

Así pues, para trabajar de manera inteligente primero entiende y define el objetivo y el foco de la empresa.

Ahora, la segunda pregunta está relacionada con la primera, pero en este caso te toca a ti definir cual es tu rol y objetivos dentro de este proyecto, ¿Tus propias inquietudes, deseos o ambiciones personales son compatibles con los de la empresa? Es obvio que si tu organización se mueve en el terreno de la filantropía, pero tus ambiciones personales son de ganar dinero, entonces hay algo que no es compatible.

Define y entiende cual es tu interés, el por que decidiste iniciar la empresa y hasta a donde quieres llegar y pregúntate si es por este medio por el que alcanzarás tus proyectos personales.

Es mucho mas fácil obtener resultados si estás en una completa alineación entre el foco y objetivos de tu empresa con los tuyos, te darás cuenta que la organización tiene vida propia y se mueve a su propio ritmo por eso es vital darse cuenta de que no te estás moviendo en sentido contrario, ya que puedes convertirte en el principal obstáculo de tu proyecto.

Finalmente, cuando decides ser emprendedor y labrarte tu destino a tu propio ritmo, también aceptas una determinada dosis de frustración ya que las cosas no siempre resultan como las has planeado, mas allá de todo el enfoque estratégico, administrativo y económico que le dan funcionalidad y hacen viable una empresa, lo que en realidad la puede mantener viva es la pasión, es decir la vigencia y actualidad del sueño que le dio origen, para eso debes preguntarte todos los días por la mañana antes de empezar la jornada ¿Por qué vale la pena seguirlo intentando?

Mientras puedas responder a esta pregunta encontrarás el suficiente combustible para mantener el sueño vigente, ese sueño que le dio origen y que combinado con tus acciones te ha llevado a que hoy sea una realidad.
Si en algún momento te encuentras con que esa mañana en particular no encuentras la respuesta apropiada, entonces tal vez es el momento de hacerte de nueva cuenta las preguntas 1 y 2.

Ser emprendedor no es fácil, pues implica un gran compromiso y la renuncia total a la seguridad que de otra forma podrías tener aprovechando tu talento al trabajar para una gran empresa, implica iniciar un gran viaje lleno de aventuras en el que te darás cuenta de que prácticamente el resultado de cada día si depende de ti.

Fuente:Monografias

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