sábado, 27 de noviembre de 2010

Emprender no es sinónimo de éxito automático


No insistan, no quiero ser emprendedor


En esta vorágine de desempleo cada vez más cercana, sigo en contra de los que intentan que todo el mundo se convierta en emprendedor de ánimo y motivación, mientras al mismo tiempo nos hacen sentir dando mensajes cobardes por no querer intentar algún proyecto cualquiera.

Por SeniorManager

Así que no comparto la opinión de aquellos que pretenden pintar todo el panorama emprendedor como algo muy seguro, bonito y positivo basados en-no-sé-cuáles-estadísticas, como si emprender fuese algo verdaderamente rentable y además “súper divertido”.
Me he cansado de ver artículos y notas en Internet sobre el supuesto “éxito” de emprender, que si “Los 10 mandamientos para emprender con éxito”, que si “Recursos para emprender” …o “Cómo emprender con éxito” e incluso “Como emprender y no morir en el intento” [/risas irónicas] … y así cientos de artículos sobre el mismo tema (prueben introduciendo las palabras “emprender” y “éxito” en Google), pero no he visto ninguno que nos hable de los cientos de miles de emprendedores que han fracasado o perdido todo lo que tenían en el inútil intento de emprender y en donde sólo se dejaron arrastrar engañados al abismo, tratando de perseguir un sueño creado por estos positivistas de pacotilla e ilusos del sistema económico, que no hacen más que dar falsas esperanzas a las personas.
Pues yo hoy les digo que antes de considerar emprender se lo piensen muy bien, pues no hay una vasija llena de oro al final de arco iris y porque en la crisis de desempleo que se avecina, muchos intentarán esta vía “rápida” debido al desespero de no encontrar un empleo… Yo les recomiendo que lo reconsideren y en su lugar ejerciten la metáfora del aparcamiento.

Todo el que emprende comienza con la idea de hacerse rico en menos de un año, pero lo cierto es que las cifras de fracaso de las Pymes son abrumadoras en cualquier país que se analicen. Las estadísticas indican que, en promedio, el 80% de las Pymes fracasa antes de los cinco años y el 90% de ellas no llega a los 10 años. Estas cifras son confirmadas en un estudio publicado por “Emprendedor XXI”, de La Caixa, que advierte que “las estadísticas nos hablan de una elevada mortalidad en las empresas de nueva creación”. La información recogida en ese documento es el reflejo de las conclusiones obtenidas durante la ejecución de un estudio orientado hacia la identificación de las principales causas de cese prematuro de proyectos empresariales por Servicio Regional de Empleo (Consejería de Empleo y Mujer) y Asociación de Jóvenes Empresarios (AJE).

Si tenemos datos tan contundentes y es sabido en boca de todos (pues todos conocemos al menos alguien que ha fracasado al emprender [me incluyo]) que emprender está condenado a un 80% de fracaso… ¿Por qué se sigue tratando de promover este tipo de práctica empresarial?
Es evidente que existe una gran preocupación institucional y gubernamental por “emprender”, en donde se pretende demonizar al estado de confort que proporciona el hecho de tener un trabajo estable y consecutivamente remunerado trabajando por cuenta ajena. ¿Por qué es tan malo vivir como empleado? A mi me parece que no tiene nada de malo, más bien todo lo contrario, para mi es perfecto.

Estoy cansado de escuchar los cuentos de fantasía en donde supuestamente existe todo un mundo por conquistar, lleno de riquezas, emociones y riesgo. Cuando la verdad es que se trata de un camino amargo, lleno de problemas, estrés, pérdidas y sacrificios ¿¡Quién demonios necesita todo eso para luego terminar perdiéndolo todo!? … ¡Ahh claro!… Porque Bill Gates o Steve Jobs se hicieron ricos siendo emprendedores entonces algunos (ilusos soñadores) piensan, que emprendiendo se puede llegar a ser como ellos… ¡¡¡toc, toc, toc… despierta!!!… Si el cuento de emprender fuese cierto, el mundo estaría lleno de esos casos, pero resulta que sólo representan el 0,000001% de la población, lo siento, pero no cuela.
Las probabilidades de hacerte rico son tan pequeñas y la vida tan corta que en la práctica resulta mejor orientar nuestros esfuerzos en prepararnos para conseguir un buen empleo en lugar de vivir soñando.

Casi estoy escuchando a los que piensan lo contrario y que seguro opinarán que sólo estoy poniendo excusas para no arriesgarme a emprender y que estoy lleno de escepticismo y tal, pero la verdad es que me avalan las estadísticas que he mencionado y a ellas me remito.
Más que escepticismo, yo creo que hay muchos factores que hacen desistir a una persona inteligente de emprender, pues existe una desconfianza total en el sistema económico actual como para que alguien se anime a iniciar una empresa propia…y no crean de que se trata de un problema de un solo lado ni de una sola vertiente… Aquí se confrontan diferentes corrientes superpuestas muy complejas que tienen su origen en muchos otros factores, los más importantes considero que son:

La política empresarial de las regiones, las trabas burocráticas, los impuestos indiscriminados, la desinformación general, la mala formación universitaria, los monopolios arraigados, los alquileres y el precio del suelo, la falta de tradición empresarial, los falsos emprendedores, la burocracia de la contratación laboral, las tendencias del mercado, la cultura de consumo de post-guerra, la competencia desleal, las tasas de interés, el despilfarro en lugar de la re-inversión, la mano de obra no-calificada y la falta de protección oficial a este tipo de proyectos… entre otros.

Así que según mi opinión y luego de haber considerado lo anterior, existen dos alternativas posibles para los que estén parados o vayan a quedar cesantes en breve:

a) Buscar alternativas laborales donde se tenga una estabilidad económica y laboral relativamente segura, con un sueldo fijo y consecuente, con horarios de trabajo que permitan compatibilizar con una vida personal en paralelo, beneficios de empresa, beneficios como trabajador y por su puesto vacaciones, etc.

b) Emprender con un sueldo inseguro e inicialmente bajo, con futuro incierto, sin prerrogativas laborales, sin contrato estable, horarios de 24/7, sin vacaciones y con las estadísticas en tu contra.
No hay que ser muy inteligente para saber cuál alternativa luce mejor… ¿no?

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