miércoles, 6 de octubre de 2010

Porque fracaso en los negocios

Porque fracaso en los negocios

Este es un tema recurrente, y lo peor es que sale a relucir en el momento menos oportuno, cuando fracasas con tu negocio o empresa, llegas a la quiebra, debes despedir, ves que tus ahorros se han esfumado, entonces agachas la cabeza, y te preguntas el porqué has fracasado.

Pero el momento para saber porque alguien fracasa en los negocios es ahora, cuando aun no partes, de esta manera solucionaras los inconvenientes que te quedan para partir de buena manera, o sabrás que hacer y no hacer en caso que ocurra algún imprevisto

Una de las razones del porque se fracasa en los negocios, tiene que ver con la pérdida de tiempo, pues ello nos lleva a que disminuya tu productividad y tu grado de eficacia.

Las principales causas de la pérdida de tiempo son:

1. Menospreciar su valor.

“El tiempo es oro”, porque “si uno pierde dinero, siempre puede ganar más, pero el tiempo no puede fabricarse”. No debemos confiar nuestra suerte a tener una segunda oportunidad porque nadie nos puede asegurar que la tengamos, en qué momento, con qué resultados y a qué precio, es decir, qué otras tareas se quedarán sin hacer por haberlo intentado una segunda vez.

Hay que afrontar las tareas pensando, en principio, que ésta es la única oportunidad que tienes. Si tratas de hacer algo y el resultado no se aproxima al que te habría gustado obtener, no consideres la experiencia como un fracaso. Aprovecha la situación para sacar algo en limpio. Determina por qué no lograste los resultados que pretendías y qué debes hacer de forma diferente la próxima vez. Si fijas un tiempo para hacer una tarea, resérvate también un pequeño tiempo para imprevistos.

Por ejemplo, si algo lo vas a hacer en una hora, fija entre 55 y 65 minutos (para la tarea y las contingencias).

2. Otra vez será, pero…

Recuerda que aplazar una tarea no es un pecado, aunque tiene sus inconvenientes.
La decisión de hacer algo en un momento determinado o dejarlo para más tarde debes tomarla sobre la base de su importancia en relación con lo que llevas a cabo, no según el volumen de tu tarea. Si eso es importante, es posible que lo mejor sea acometerlo ahora mismo.

3. No tengo un plan.

En este caso, “tomar decisiones acerca de cómo invertir tu tiempo te obligará a detenerte, pensar, determinar las cosas y empezar de nuevo. Pero si dispones de un plan, habrás fijado las opciones. No tendrás la necesidad de precisarlas cada vez que debas tomar una decisión”, afirma Hochheiser.

Una hora dedicada a planificar ahorra tres en el momento de hacer lo planificado. Si sumas el número de dichas horas utilizando como base una semana laboral de 40 horas, el total de tiempo adicional que se logra conseguir es de cuatro meses al año

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