jueves, 14 de octubre de 2010

¿ESTÁS VIVIENDO POR ELECCIÓN O POR DESCARTE?

“¿Qué planeas hacer con tu única, salvaje y preciosa vida?”

Supón que un extraño te para en la calle y te hace esta pregunta propuesta por Mary Oliver, psicóloga y poeta. Qué maravilloso sería poder responder que pasarías tu vida exactamente como pasas tu día.

Tu respuesta podría ser cualquier cosa: hacer una tarea que te encanta, cuidar y dar amor a tu familia, contribuir con tu comunidad o con el mundo, crear arte, levantar un negocio, escalar montañas, escribir música. Cualquier cosa. La clave es que como viviste hoy es como podrías elegir vivir mañana y pasado y el siguiente día.

Para algunos, la vida que viven hoy no es la vida que describirían si les hicieran la pregunta de Mary Oliver. En vez de eso, podrían usar frases como “Tan pronto como…” o “Me gustaría…” o “Solía soñar con…” mientras explican una vida diaria enredada en demasiadas demandas y nunca suficiente tiempo o energía para hacer las cosas que más importan.

De acuerdo a Jinny Ditzler, autora de Your Best Year Yet, lo que más nos motiva a todos es la ambición de mejorar la calidad de nuestras vidas mientras permanecemos fieles a nosotros mismos y a aquello que es realmente importante para nosotros. Ella escribe que “Aunque podemos no ser conscientes de estas motivaciones básicas mientras vivimos el día a día, estas motivaciones ocultas son las más fuertes de nuestra vida. Cuanto más conscientes seamos de ellas, más poder tendremos para realizar los cambios necesarios en nuestras vidas.”

Los valores son principios personales o estándares, aquellas cualidades que son más importantes para nosotros. Una vida basada en valores, más que en la reacción a los deseos y necesidades de los otros o la adquisición de cosas materiales, nos permite vivir en integridad con nosotros mismos. Así es como creamos una vida rica y satisfactoria.

Identificar tus valores puede ser tan simple como preguntarte cómo quieres ser recordado por otros: como una persona que se preocupó por los demás, que hizo una diferencia en el mundo, que mantuvo sus promesas, que estaba auto actualizada, que era honesta y confiable. Piensa en las cualidades que más admires en los otros, estos pueden ser los valores que reclames para ti mismo.

Una vez que estás consciente de tus valores, puedes comenzar a reestructurar tu vida. Con tus valores como hitos, puedes crear y vivir la vida que realmente quieres, alcanzar tus objetivos y hacer que tus sueños se vuelvan realidad.

Dentro de los límites de tus valores:

1.- Sé claro en lo que realmente quieres. Se específico, los objetivos vagos y poco definidos son difíciles, sino imposibles, de alcanzar.

2.- Comprométete a hacer lo que sea necesario. Decir “sí” a una cosa significa decir “no” a otra. Reconoce y acepta a qué debes renunciar para obtener lo que quieres.

3.- Recomprométete con tus objetivos todos los días. Comienza tu día recordándote cuáles son tus prioridades. Sé consciente a lo largo del día de que estás haciendo elecciones.

4.- Haz algo cada día. No importa cuán pequeño, haz alguna acción que te acerque a tu objetivo. Recuérdate que un libro se escribe palabra por palabra, una maratón se corre paso a paso.

Un viejo proverbio chino dice “Si no cambiamos nuestra dirección, es probable que terminemos donde estamos”. Si estás atrapado en un estilo de vida que no es el que elegirías, elije de nuevo.

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