jueves, 2 de septiembre de 2010

La importancia de crear un blog de empresa

El desarrollo de las telecomunicaciones y la paulatina reducción de tarifas ha hecho que muchas pymes y autónomos tengan ya una cuenta de correo dedicado a fines exclusivamente profesionales. Algunos tienen también su propia página web, con mayor o menor complejidad, como escaparate de sus productos y servicios. Pero el porcentaje baja enormemente si hablamos de blogs.

¿Por qué es importante tener un blog en la empresa? A diferencia de la página estática, donde la información es unidireccional, el blog permite mantener conversaciones con los lectores –compradores– ya que funciona en los dos sentidos, de la empresa a sus clientes actuales y potenciales, y de estos hacia la empresa. Crea fidelización, se puede recoger mucha información de los comentarios que se vierten en él y es gratis si no se quiere realizar un desembolso para tener un dominio propio.

Internet empieza a dominarlo casi todo: la información, la publicidad, las relaciones sociales y, debido a ello, el enorme potencial de crecimiento que representa para las compañías. La red no va a hacer que una pequeña empresa venda de la noche a la mañana lo que antes facturaba en todo un año –sus clientes finales son en general los que residen cerca del negocio–, pero sí que le va a servir para dar una imagen fresca e innovadora y mejorar el servicio a su clientela respondiendo a sus preguntas y comentarios.

Cómo empezar a crear un blog

Un blog es una herramienta más que ayuda a contar novedades a los clientes, lanzar ofertas exclusivas, conocer sus reacciones y lo que opinan, sugieren y comentan con otros compradores. Para crearlo sólo se necesita un ordenador conectado a Internet y cinco minutos para tenerlo listo, aunque en la práctica colocar una cabecera acorde con la imagen corporativa de la empresa y elegir una plantilla adecuada, llevan algo más de tiempo.
La edición es sumamente fácil, lo que permite su actualización frecuente. Esto supone una gran ventaja, ya que lo último que se publica es lo más novedoso y es precisamente lo que se quiere que vean los clientes. No hay que preocuparse por el lenguaje, es preferible un trato coloquial y cercano antes que expresarse en un tono académico. Si el trato es de igual a igual, la cosa funcionará.
En la blogosfera parece ser que hay unos 350 millones de blogs. La pregunta es entonces cómo dar visibilidad al nuestro entre tal maraña de sitios. No hay que complicarse mucho la vida para darlo a conocer siempre que se añada su ruta de enlace en las tarjetas de visita, en los presupuestos, en las facturas y en toda la papelería que se imprima: cartas, sobres, etc. Y claro, comunicarlo en el punto de venta.

El blog como canal de promoción y ventas

Una vez creado el blog, sólo hay que ponerse a escribir. Contar la actualidad de la empresa con transparencia es la mejor forma de empezar a conseguir lectores fieles, por lo que el blog debe empezarse con estos contenidos. Una vez que ya está un poco rodado, hay que darle valor, con lo que se inicia la fase de promociones exclusivas o descuentos para los lectores.
No obstante, un blog respetable necesita contenidos de calidad, por eso no puede administrarlo cualquier empleado de la compañía. Es necesario diseñar una estrategia de comunicación y, a partir de ahí, contar con una o varias personas capaces mantenerlo actualizado con temas que atraigan la atención del lector.
Además de la ventana que esto supone como canal alternativo de ventas y vehículo publicitario, es un modo de testar si lo que se ofrece es del gusto de los consumidores. El blog es también una herramienta para probar si los nuevos productos pueden tener una buena acogida provocando la opinión de los usuarios, cuyas aportaciones seguro que crearán mayor conocimiento sobre su idoneidad.
Y ante las críticas negativas lo mejor es no permanecer callado y contestar educadamente, aportando nuestro punto de vista evitando la controversia. Se trata de conversar, lo que aumentará la reputación y la buena imagen de la organización, no de discutir.
Esta herramienta pone al mismo nivel a las grandes empresas con las medianas y pequeñas, pues todas compiten en la blogosfera en igualdad de condiciones. La diferencia está en el compromiso que se ponga en ella, y seguro que quien más se juega es quien más lo cuidará. Y si lo que se quiere es poner en marcha un blog verdaderamente profesional, siempre se puede contar con la ayuda de expertos en la creación de blogs de empresas.

Un blog aporta ventaja competitiva

Lógicamente, habrá quien no lo necesite para mantener un buen nivel de facturación ni precise llegar más lejos para conservar su empresa viento en popa. Y quien tampoco quiera dedicar algo de tiempo a su mantenimiento o no entienda su utilidad. Pero en una década hemos pasado a ser casi dependientes del móvil y del correo electrónico, incluso a regañadientes. Este simple ejemplo vale para explicar el porqué de tener un blog.
Y un dato más, ser el primero siempre ha sido una ventaja competitiva. Copiar el éxito de los demás es fácil, pero el que da el primer paso adelante se lleva los seguidores que demandan estos servicios, lo complicado es quitárselos.

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