jueves, 9 de septiembre de 2010

Cómo mantener a sus empleados contentos

Uno de los secretos para que los miembros de un equipo de trabajo sean felices es que exista un alto grado de interacción entre los trabajadores y el jefe. Si ustedes son dueños de su negocio -o piensan serlo- es probable que tengan que liderar a un grupo de personas. Sepan qué quieren ellos y qué pueden hacer ustedes al respecto.

Muchas personas califican al jefe como la persona con la que sostienen la relación laboral más desagradable. ¿Por qué?

Muchos argumentan que disfrutan más limpiando su casa que estando en la misma habitación que su jefe. Sin embargo, en los lugares estudiados, los miembros de un equipo desean pasar mayor tiempo con su jefe, porque saben que sí les importan, tanto a nivel personal como a nivel profesional.
¿Cómo crear ese tipo de cultura?
El primer paso es tener a buenos gerentes que sean capaces de analizar al conjunto de la organización, y no un análisis sectorizado. Nuestros estudios muestran que las personas no abandonan una empresa, abandonan a un mal gerente.
Entonces, ¿cómo definir a un buen gerente?
Cuando uno observa la forma en que un buen gerente invierte su tiempo en el desarrollo de los miembros del equipo, se da cuenta que es muy similar al comportamiento de un buen maestro o un buen padre. Los buenos gerentes ven a cada empleado como un individuo único. Conocen sus fortalezas. Ayudan a celebrar sus éxitos. Y son claros al fijar sus expectativas, así cada empleado sabe qué debe hacer.
También se ha descubierto que los empleados felices son aquellos que pasan 6 horas haciendo vida social. ¿Cómo es eso posible?
Se ha contado el tiempo que se pasa en los chat y mensajería, y el tiempo que se pasa fuera del trabajo. Y eso es bueno: los estudios demuestran que cuando los empleados tienen buenos amigos en el trabajo, es probable que su compromiso y eficiencia aumenten. Mientras que un trabajador sin amistades no sentirá mayor compromiso respecto a sus tareas.

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