sábado, 21 de agosto de 2010

Los miedos que nos impiden acciones positivas


Buscar ser exitosos es buscar asimilar los principios de una gestión del éxito, uno de esos principios es que preparemos nuestra mente para recibirla.
Es necesario que identifiquemos los enemigos que nos impiden acciones positivas.


La indecisión, la duda, el temor, la preocupación, la excesiva precaución, dilación, falta de ambición, indiferencia, etc.
Nuestro subconsciente es poderoso, es la que nos sostiene. Nuestro subconsciente es ese conjunto de hábitos que nos permite sobrevivir.
La autosugestión forma nuestros hábitos. A lo largo de nuestra vida hemos sido sometidos involuntariamente a una idea, un comportamiento, una creencia.
Nuestra realidad, es particular, es individual. Nuestra realidad es nuestra creencia.
Creencias equivocadas conducen a resultados equivocados.
Estamos aquí por un poderoso motivo de triunfar. Hemos llegado aquí buscando donde, como, con quién triunfar. Cada día nos sometemos a una dinámica de autosugestión positiva y voluntaria, así que desechemos lo viejo y negativo para dar paso a los nuevo y positivo.
El secreto esta en la autosugestión voluntaria con frases positivas y presentes. Repitámosla tantas veces como 200, como 1000, hasta que el universo, hasta que tu cuerpo y tu mente empiecen a atraer lo que quieres para ti. Lo que no se dice en este manual es que el secreto esta dividido en dos partes, una parte esta aquí, y la otra parte esta en ti mismos, la mejor parte esta en nosotros mismos.
La indecisión es semilla del temor, y al permitirnos una duda generamos ese temor o miedo. El temor es un estado mental, una autosugestión negativa e involuntaria.
Los temores mas fuertes son: la pobreza, la critica, mala salud, desamor, vejes y muerte.
No creamos nada sin antes haberlo pensado. Nuestros pensamientos persistentes, negativos o positivos, se transforman en un equivalente físico o espiritual.
Nuestra mente es tan poderosa que podemos convocar voluntaria o involuntariamente pensamientos que luego determinan nuestras finanzas, negocios,
profesión, destino, suerte, salud, etc.
Con todo esto podemos entender porque algunas personas parecen tener buena suerte y otra mala suerte. El ser humano a pesar de saber que tiene capacidad ilimitada deja albergar en su mente el temor.
El camino a la pobreza esta dominado por los temores y la autosugestión negativa.
El camino a la riqueza material o espiritual esta dominado por un deseo positivo y una autosugestión constante de qué quiero ser o tener, en un tiempo determinado; una meta clara, especifica y realizable.
El hombre tiene dominio absoluto sobre casi todas las cosas menos sobre el pensamiento, por eso es importante cuidar lo que llega a nuestra mente.
El temor paraliza la razón, la imaginación, la confianza, el entusiasmo, la iniciativa; conduce a la inseguridad, dilación, pereza; hace imposible el dominio de si mismo. Vence la persistencia, la fuerza de voluntad, la ambición, la memoria; evita toda acción posible por evitar los errores, suprime el amor y todas las emociones más bellas del corazón.
Y todo a pesar que sabemos que somos seres maravillosos y vemos en todo el mundo una súper abundancia de todo aquello que podamos desear.
Nuestro valor mas profundo no es que solo podamos ser lo que ahora somos, nuestro valor mas profundo es que somos infinitamente poderosos.
Nos preguntamos ¿Quién soy yo para ser brillante, bello, talentoso y fabuloso?
En realidad ¿Quién eres para no serlo?
Nacimos para manifestar nuestro infinito poder que llevamos dentro. Y al dejar brillante nuestra luz, inconscientemente permitimos, que otros hagan lo mismo.

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