lunes, 19 de julio de 2010

Presenta a tu empresa


En primer lugar, necesitas comunicarte de manera efectiva, es decir, contarle a tu futuro cliente de manera muy simple porque tiene que comprar tus productos o contratar tus servicios. Y en segundo lugar, involucrar a la persona que te está escuchando en la presentación. No podemos pretender que alguien nos escuche por media hora si ni siquiera sabemos que necesita de nosotros. Esto es mera publicidad y una presentación tiene que ser más que eso. Una presentación tiene que ser un dialogo entre el emprendedor y quienes deciden la compra. No excedas las 10 diapositivas ni los 20 minutos hablando. Si eres efectivo comunicando no necesitas más.
Usa un tono de voz sea coherente sin que caiga en la monotonía.Involucra a tu interlocutor.Entérate de la problemática de tu cliente o que le hizo aceptar tu visita haciéndole algunas preguntas.
No incluyas fotos solo por rellenar el espacio. Estas tienen que ser relevantes.Otra opción es usar gráficos para explicar un concepto. Si quieres usar un efecto para pasar de una diapositiva a otra usa el mismo en cada diapositiva y que la transición sea lenta. No uses animaciones o sonidos a menos que sepas usarlos racionalmente y esté justificado el hecho de incluirlos. Presenta a tu empresa.
Crea una presentación muy visual, con una imagen o una frase muy corta tienes que decirlo todo, esto ayuda a tu interlocutor a hacerse una idea visual de lo que ofreces y esto es muy eficaz a la hora de posicionarte.
Antes de presentar tu empresa asegúrate con tus interlocutores sean los correctos, sino tu mensaje por nítido que sea no dará resultado, ya que le estás hablando a la persona equivocada.
Disfruta de la presentación, mientras más enamorado estés de tu idea más fácil será que
otros se enamoren también. Un ejercicio útil para adquirir destreza en como
presentar tu empresa es el siguiente:
Reúne a más de 6 personas si es posible y explícales tu idea de negocio o que vendes en 5
minutos. Luego pregúntales que entendieron de tu discurso. De esta manera podrás medir tu
efectividad. Si nadie ha entendido perfecciona tu discurso y repite el ejercicio hasta que quede muy claro. Son los primeros minutos en los que tu futuro cliente decidirá si seguirá escuchándote.
Aprovéchalos

Fuente: Sally Graham y Carlo D’Urso autores del blog Objetivo Negocio

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