domingo, 4 de julio de 2010

Exito en el Emprendimiento

Unas sencillas directrices inspiradas para aseguraremos el éxito en nuestro emprendimiento:

- Amor al riesgo: No para invertir tu dinero, sino para sortear la ley. Todos hemos oido alguna vez a un empresario decir la frase "Yo asumo el riesgo" para ningunearnos. Ahora, gracias a esta guía ya sabemos lo que quiere decir realmente. Riesgo a que le pille la inspección de sanidad y le pongan una multa, riesgo a tener el local abierto sin licencia de apertura y muchos otros que tendreis que ir descubriendo por el camino. No será fácil. Siempre hay riesgos a asumir, si no los asumes no podrás emprender.

- Claridad de visión: Ante todo tener un pensamiento positivo. No existen las dificultades. Tienes que ser fuerte y negar los obstáculos del camino con tu férrea voluntad. Los detalles técnicos siempre se los podrás dejar a algún subordinado, en resumen, tírate a la piscina sin sopesar ninguna variable, una vez dentro ya aprenderás a nadar utilizando los imprescindibles:

- Contactos: Que la mayoría de veces ya se tienen dentro de la "famiglia". Está mal visto venir de la calle, pero en casos de méritos extremos pueden avenirse a admitirte en el club si tienes suficiente "amor al riesgo" y eres lo suficientemente sagaz para conseguir por ti mismo los contactos en la calle, esto incluye dotes de ingeniería social como saber cuando y a quién hablar mal de otros o producir enfrentamientos controlados de terceros para ponerte de parte del que más te convenga. Tienes que entender, que a este nivel, los contactos no son como entendías hasta ahora valores obsoletos, como la amistad etc. Harás de la mentira tu bandera y la puñalada trapera será tu estandarte. Esto no estará mal visto.

- Dominando el negocio: Nunca hay que saber nada del funcionamiento técnico del negocio. Es contraproducente, porque conduce a la "claridad de visión" y puede hacernos sopesar variables. No hay nada peor que ser capaz de ver aspectos negativos y potenciales problemas. Negarás los problemas. La inteligencia es tu enemiga, para eso están los esclavos. Deja que la fuerza de tu ego fluya a través de tus deseos y se canalice a través de los recursos técnicos-esclavos de la empresa para que estos hagan el trabajo. Tus deseos son órdenes. No necesitas saber nada de nada. El empresario perfecto solo tiene que saber firmar y poco más. La ignorancia es virtud. No hay nada imposible de realizar, solo esclavos torpes.

- Capital: Siempre hay que pedirlo al banco, que para eso están. Esto se debe formalizar a través, si es posible, de los contactos de la "famiglia". Arriesgar capital personal es una tontería y está mal visto, es de pobres. Nuestro capital personal estará a salvo, a nombre de otros o en paraisos fiscales, así, si por accidente o torpeza de algún esclavo desagradecido, nuestro emprendimiento se cae, cortaremos lazos y lo dejaremos hundir, exprimiendo las últimas ganancias a costa de dejar a los esclavos sin paga o algún contacto-avalista en la ruina, la vida es así.

Fuente: www.burbuja.info

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