martes, 20 de julio de 2010

Emprender: Enfrentate a tus miedos



Emprender un proyecto exige romper o más bien atravesar muchas barreras externas: conseguir socios, encontrar fondos de financiación, gestionar bien los recursos de los que disponemos, y un sin fin de más de cosas que además se juntan otras barreras, mucho más profundas, que son las primeras que debemos atravesar.
Estás son las barreras internas: nuestros miedos. Aprovechar todas nuestras capacidades y habilidades depende de nosotros, de nadie más. En el camino que inicia un emprendedor son muchas las veces que debe hacer frente a estos miedos que resurgen y le pueden llegar a impedir avanzar.
Algunos de los miedos más comunes son:

1. Miedo al cambio

El cambiar pasando de un estado a otro, ya sea a nivel personal o profesional requiere motivación, impulso y energía. Cuando además esto implica un factor riesgo a nivel económico la ansiedad que suele generarse en estas situaciones se dispara, porque no es fácil salir de la zona de seguridad que hemos conseguido.
La mejor forma de afrontar estas situaciones de cambio es pensar en todo lo positivo que puede traer a nuestras vidas dichos cambios. Y sin duda el hablar o leer sobre otros casos de emprendedores que han decidido hacerlo antes que nosotros será una motivación más para continuar.
¿Qué es lo peor que puede pasar? Muchas veces magnificamos los posible resultados negativos para desmotivarnos y tener una excusa para no emprender, para no arriesgar.

2. Pensamientos negativos

Pensar continuamente en negativo no ayuda a nadie. Es un freno para cualquier proyecto y para cualquier iniciativa, en cualquier aspecto de nuestra vida. La única forma de enfrentarse a ello es con una actitud positiva. Reforzando la visión sobre nuestras verdaderas posibilidades seremos más conscientes de lo que ocurre ante nosotros, la realidad y no la negatividad que la mayor parte de las veces convierte un pequeño grano en una gran montaña. Una buena forma de apartar los pensamientos negativos de nuestra cabeza es hablar con quienes han vivido antes la experiencia de emprender, nadie mejor que ellos para alentarnos y darnos consejos que nos ayuden.
Y siempre recuerda, ¿Qué es lo peor que puede pasar?

3. Miedo al abandono, falta de constancia

El éxito o al menos el conseguir nuestros objetivos a corto plazo requiere de constancia, cualquier objetivo se logra con constancia. Por eso debemos luchar contra la pereza, contra la desmotivación que nos lleve al abandono. La mejor forma de luchar contra el abandono es el trabajo y de nuevo recurrir a las experiencias de aquellos que han salido bien parados y por qué no, de aquellos a los que no les fue tan bien para que pueden orientarnos.

¡Ánimo!

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