Dar
este paso es más difícil de lo que parece. Te decimos 10 realidades a las que te
enfrentarás al ‘pisar’ el mundo real:
Para
muchos, la Universidad es el primer
paso hacia la vida adulta; pero la transición de graduado a emprendedor no es fácil. Mantener la
frente en alto, la mente abierta y otros clichés que siempre se dicen en los
discursos de graduación no te prepararán para una verdad inevitable: No existe
un currículum para ser adulto.
Por: Adam Toren
Sabiendo
esto, te compartimos algunos de los principales cambios a los que te
enfrentarás cuando des el paso de estudiar a iniciar tu propio negocio. Para
tener éxito en esta etapa, es importante que sepas asimilarlos:
1. La asistencia es obligatoria
En
la Universidad, probablemente
faltabas a algunas clases o te salías temprano, y aun así conseguías pasar la
materia. Esta práctica no funciona en el mundo de las startups.
Llueva,
granice o relampaguee, los emprendedores
novatos necesitan atender al negocio todos los días y además ser muy puntuales.
Esto no sólo te permitirá estar al tanto de todas las actividades en tu
empresa, sino también te servirá para convertirte en un ejemplo a seguir para
los empleados.
2. El horario no está tallado en piedra
Tu
clase de matemáticas de los lunes en la mañana ya no existe. Aunque podrías
agradecer que ya no debas levantarte temprano para hacer cálculos, no te
emociones.
Ser
emprendedor significa que no estarás
atado a un horario definido por alguien más; tu éxito dependerá de ti mismo y muy probablemente tengas que trabajar
hasta noche y asistir en sábado.
3. El tiempo libre no es del todo libre
En
el mundo de las startups no existe algo como “tiempo libre” o “receso”. Durante
la Universidad quizá tomabas descansos
entre clases y largas vacaciones, pero el mundo del emprendedurismo es muy
diferente. Mientras que muchos de tus amigos trabajan en un horario de 9 a 6,
es probable que debas quedarte después de tu ‘horario’ para trabajar en tu plan
de negocios o atendiendo emergencias. Y ésa es una de las realidades de ser emprendedor: sacrificas el tiempo libre
por tu libertad.
4. El enfoque es la clave
En
la Universidad, debes aprender a
balancear de cuatro a seis materias diferentes cada semestre. Una vez que eres emprendedor a tiempo completo, también
estarás atendiendo a múltiples temas y haciendo distintos roles. Pero en lugar
de dividir tu tiempo equitativamente, debes priorizar tareas y enfocarte en tus
metas.
5. Tus clases de contabilidad no son
suficientes
Aunque
la información que obtuviste en tus clases de contabilidad puedan ayudarte a
dirigir un negocio, es necesario que
aprendas a leer y analizar el Balance General, así como los documentos de
ganancias y pérdidas. Por eso, es recomendable que no dejes de prepararte en
este asunto: compra libros, haz cursos online o investiga estrategias para
maximizar tus ingresos y reducir gastos.
6. Los amigos ya no son sólo compañeros
de fiestas
Los
días de pasártela en un bar con los amigos podrían haber terminado, pero las
relaciones no. Como emprendedor, te
enfrentarás a momentos muy difíciles. Revisa los contactos y amistades que
hiciste en la Universidad y piensa
quiénes te apoyaron en asuntos relacionados al estudio o en tu vida personal. A
esas personas debes mantenerlas en el radar para cuando necesites consejos o
apoyo.
7. Piensa antes de actuar
Asistir
a protestas o expresarte libremente sobre asuntos que te interesan (como la
religión y la política) podría haberte funcionado en la Universidad. Una vez que te gradúas, quizá tus creencias sean las
mismas, pero debes ser mucho más cauteloso con tus acciones. El mundo de los
negocios está lleno de perspectivas distintas y es importante que mantengas
posiciones más neutrales cuando hablas con clientes, colegas y empleados.
8. Estás por tu cuenta
Los
días en que buscabas ayuda a problemas relacionados con las clases se
terminaron. Aunque la Universidad te
dio una orientación, no existe un mapa para el éxito una vez que te gradúas.
Necesitas pavimentar tu propio camino. Tu decisión de convertirte en emprendedor significa que eres un
‘buscador’, por lo que debes tomar oportunidades donde otros no.
9. A nadie le importan las
calificaciones
Sacarte
un 10 en Historia quizá te sirvió para sentirte bien en ese momento, pero en el
mundo real, lo más parecido que encontrarás a las boletas son tus resultados y
la retroalimentación de tu equipo. Dirigir una startup tiene menos que ver con
sacarte un 10 en tu Plan de negocios y más con saber ejecutarlo.
10. Está bien cambiar
La
Universidad generalmente es
percibida como un lugar para descubrir qué es lo que realmente quieres hacer
con tu vida, y una vez que la iniciaste, puede ser difícil cambiar el rumbo. En
la realidad, muchos graduados terminan haciendo algo completamente distinto a
su carrera. Debes tener en mente que el mundo real es un lugar donde la única
constante es el cambio. Acéptalo
Fuente: Emprendedoresnews






